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jueves, noviembre 14, 2013

NoPuedo's a la espalda

Llevo un fardo lleno de NoPuedo's a la espalda, una mochila pesada que llevo detrás un poco para no tenerle que hacer frente todo el rato y otro poco porque he visto en el Telediario que en el Metro hay bandas de ladrones que roban en las mochilas a la espalda de la gente sin que ésta se dé cuenta, y a mí me encantaría que desapareciera algún NoPuedo de la lista.

NoPuedo dormir tranquila por la noche. NoPuedo evitar que mi mente se vaya por las ramas y desde allí se arroje al vacío como si se hubiera subido a la más alta de las secuoyas del bosque protegido. NoPuedo dormir bien en mi cama, junto a mi chico, y por eso muchas noches me voy al sofá donde, con el run-run de alguna película en la televisión o con la música bajita en el ordenador, voy cediendo poco a poco y caigo al final dormida. Y si ni así puedo, me vengo aquí, al espacio seguro de Internet, y escribo, o curioseo, o subtitulo videos, o simplemente navego sin rumbo, que de ir haciéndolo en general en mi vida cotidiana a pasar a hacerlo en noches en vela, hay medio paso y yo ya lo he dado.

NoPuedo levantarme por las manyanas. Llego siempre tarde, o tengo que coger taxis cuando el dinero no me sobra precisamente, o directamente, como hoy, no acudo a mis obligaciones. Y me siento inútil, marioneta con los hilos cortados, munyeco de trapo tirado en una esquina. Que será la depresión, o noviembre o el edredón que me atrapa, no me importa, me da igual, todo excusas para no ver que dejo pasar los días sin aportarles nada y sin dejar que ellos me aporten a mí. Con mi piel impermeable y resbaladiza en la que nada externo puede penetrar, poros cerrados a cal y canto, tres vueltas de llave en la cerradura.

NoPuedo cocinarme para mí sola, porque no tengo hambre ni rutina ni costumbre ni ganas ni me importa comer o no comer. Porque mi cabeza y mi cuerpo están disociados y la una no escucha al otro, así que no sabe lo que necesita ni puede dárselo. Y quizá el cuerpo pida comida, o agua templada sobre sus hombros, o crema hidratante para no tener este picor continuo, pero mi cabeza no ve, no oye, no contesta. No reconoce el hambre ni las otras posibles necesidades, y no hace nada por un cuerpo-cárcel en donde se ve atrapada sin querer.

NoPuedo dejar de rascarme. Me hago heridas, intento hacerlo suave y por encima de la ropa pero pierdo el control y acabo haciéndome arañazos o levantándome costras antiguas porque me pica y me pica y yo sólo quiero desollarme o hacer rebanadas finas de la piel enferma con la que cubro un cuerpo enfermo que sostiene una cabeza también enferma.

NoPuedo imaginar manyanas. NoPuedo trabajar. NoPuedo cumplir las rutinas que me propongo. NoPuedo estar ahí para mis amigos cuando ellos me necesitan, a pesar de que ellos hayan estado siempre para mí. NoPuedo construirme un futuro. NoPuedo soportar el presente. NoPuedo. NoPuedo. NoPuedo.

Y así a docenas, todos en la mochila a la espalda que me desequilibra cuando intento caminar, tirando de mí siempre hacia atrás y hacia abajo, cayendo hacia el suelo, incapaz de avanzar. NoPuedo's que me hacen sentir inútil, NoPuedo's altos como montanyas que no puedo ni subir ni rodear.

Y me canso, me desespero, me desarmo poco a poco y me quedo sin fuerzas para transformar siquiera alguno de ellos en un TalVezSíPuedo o QuizáPodréManyana. Son NoPuedo's pesados y eternos que me comen el camino y no contentos con ello, encuentran mis pies y empiezan a devorarme también.

Que tampoco es que duela, sólo hunde y me va haciendo más bajita, piernas munyones, no piernas, no tronco. Hasta que al final queda sólo una cabeza, libre del cuerpo, de su espalda, de su mochila llena de NoPuedo's.... y que probablemente elija cerrar los ojops y quedar ahí, en medio del camino, perdiendo sus rasgos con el tiempo hasta que algún ninyo la confunda con una pelota y la lleve rodando a patadas por el camino. Al menos así habrá avanzado algo...

3 comentarios:

  1. Los "no puedo" están ahí porque tu misma les das ese poder al estar pensando en ello; porqué mejor en lugar de pensar tanto en "no puedo". los cambias por "si puedo" y créeme que poco a poco irán perdiendo; te juro que me cuesta mucho creer que pienses que tu cabeza está desconectada del cuerpo, cuando esa cabecita que tienes está completamente consciente de lo que le está haciendo a tu cuerpo. PUEDO... CLARO QUE PUEDO...

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  2. yo se que cuesta, pero es uno mismo quien se pone las trabas, y hasta que no logres ver lo bueno que la vida te ofrece y tomarlo con fuerza, esos no puedo pesarán cada vez más... si puedes :) animo

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  3. Permite que te diga que sabes como salir, ya lo has hecho antes. Además estás con una persona maravillosa que seguro está deseando ayudar.
    Venga, arriba y para adelante. Que queda mucho por descubrir.

    Un beso.

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