martes, febrero 22, 2005

Ciencia ficción, ojos empañados

Hay cosas que seguramente tendrán explicación, sí, en algún lado... pero no voy a entenderlas. Supongo que la manera de vivirlas mejor sería aparcarlas, asumir que quedan fuera de mi alcance y seguir caminando sin prestarles más atención. Eso sería lo sabio... y no debo de serlo especialmente.

Casi va a ser más fácil asumir esa no-sabiduría que tengo.

Hoy he comprado un libro, "Cuentos completos I", de Philip K.Dick (el autor del relato en que se basa la película Blade Runner: "Suenyan los androides con ovejas eléctricas?") Torrente de recuerdos, claro. Es un libro que ya he leído, hace tiempo me lo dejó un amigo. Y hace menos tiempo -pero van a cumplirse cuatro anyos ya- lo volví a encontrar en la estantería de una persona más que especial que acabaría siendo mi Sol (y tres anyos más tarde decidiría empezar a brillar en otras direcciones, y a esta Luna le llegó el invierno). Es un libro acojonante, K.Dick es un maestro del relato corto de ciencia ficción. Y estaba descatalogado hasta esta nueva edición. Por eso recuerdo la inmensa sonrisa cuando lo encontré en aquella casa, en aquella estantería... era una buena senyal.

Hoy no ha habido exactamente una sonrisa en la tienda, o quizá sí, perdida entre los ojos que se empanyaban. Y lo he comprado, como tantas cosas que tengo que comprar porque aunque un día fueron nuestras, hoy el nosotros ya es tú o yo (ni siquiera tú y yo).

Qué miedo da lo endebles y frágiles que se sienten esos nosotros rotos. Qué ganas inexistentes de volver a construir un nosotros con nadie, nunca. Distorsión tras distorsión, nada, nadie, nunca, todos, siempre. Cabecita loca creadora de distorsiones que se identifican y de todas maneras se agarran al alma.

Decía que va a hacer cuatro anyos de esa visita. Coincidió con su cumpleanyos. Hoy he comprado el regalo que le daría en éste que se acerca. Monty Python multiplicados al cubo... no, a la octava o novena potencia. Tal como se presentan los manyanas cercanos, no creo que el regalo llegue a su duenyo. También esperan en la estantería los de Navidad, así que tendrán companyía...

...y es que yo no soy sabia.


[Más información sobre Philip K.Dick en su web oficial, o esta otra en castellano]

(Escuchando "My name is Luka", de Suzanne Vega)

3 Susurros:

At 22 febrero, 2005 23:09, Blogger Nepomuk escribió...

Hola, bicho suave de ojos grandes. Estoy pensando qué podemos poner en esas estanterías de libros que no se deben mirar. Se me ocurre tirarlas abajo y hacer un par de agujeros en la pared desde donde podamos ver a los que llegan. Que llegarán ¿eh? :) con nuevos libros, igual que llegan nuevas Navidades con nuevos regalos para nuevas personas. Mmh..¿qué te regalo yo para Navidad?

 
At 23 febrero, 2005 00:29, Blogger Isthar escribió...

Mi princesa, sé que no es el mejor mes del mundo, díria que hubo una vez algunos peores pero nadie recuerda cuándo ;)

Ya sabes que los recuerdos son cosas que parece que se graban a fuego en nuestra mente, que se quedan en memoria condensada para siempre en nuestro cuerpo. No temas, con el tiempo aprendemos a que dejen de doler...

Y mientras tanto, habrá no solo más libros y más cumpleños, y más navidades, sino gente a tu lado con quien poder compartirlos, te lo prometo.

Esta noche velaré por ti. No lo dudes, como cada noche aunque no lo veas...

La peque

 
At 26 febrero, 2005 16:15, Blogger Gasteropodo escribió...

Pedazo de regalo los Monty Python. Ahora es tuyo. Disfrutalo.

Cuando la realidad no te hace sentir nada es normal agarrarse al recuerdo para sentir algo. Por que nos gusta sentir.

Si, renunciar a eso sería lo más util. Pero en mi vida el criterio de utilidad nunca ha sido lo más importante.

Prefiero sentir. Solo espero no agarrarme a los recuerdos como a un clavo ariendo y ser capaz de crear algunos nuevos.

Volveré

 

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