domingo, mayo 13, 2018

Mi mundo ajeno (IV) // Cómo puedes decir eso (V)

Hace años, demasiados, que lo sé. Que no encajo en este mundo, que este sitio en el que intento sin conseguirlo hacerme un huequito, no es mi mundo, es y será siempre un lugar ajeno. Escribía sobre mi mundo ajeno con letra más redondeada en los 90, con 14 o 15 años, en papeles que algunos aún guardo y otros desaparecieron sin mi permiso en una mudanza que me ayudaron a hacer. Escribía sobre mi mundo ajeno allá por los primeros 2000, en diarios ordenados hoy en un lugar secundario de mis muchas estanterías. En 2005 abría rota este blog roto y aunque seguramente la expresión mi mundo ajeno aparece salpicada aquí y allá, la sensación fue tan intensa que en marzo del 2006, cuando aún no usaba eñes y sí enyes, hubo un primer Mi mundo ajeno en el lugar protagonista del título del post (y parece que el hosting de la imagen me era ajeno también, ops). En el 2013 se intensificó de nuevo la sensación  lo suficiente para escribir un Mi mundo ajeno (II). Y de septiembre a enero del siguiente año, volvíamos a sentirnos tan ajenas a todo, o todo tan ajeno a nosotras (un nosotras que soy un Yo sola, pero a veces siento así dentro y hablo de mí en plural, no sé si por acompañarme o por exteriorizar también en ese lenguaje mi ambivalencia vital/mortal), que ese mismo enero hay un Mi mundo ajeno (III).

Iba a poner "a estas alturas", pero no sé si es el tiempo laaaaaaargo, demasiado largo hace ya tiempo; o es la tarde o es la racha o es la presión (no la atmosférica, o también que se apunte a la fieshta). El caso es que A estas alturas / Hoy / En esta racha de Infierno en la Tierra / Con este cansancio / Con esta presión dentro (o fuera)... la frase mi mundo ajeno se vuelve palpable y nítida, y ya no sé si quiera saber por qué, si será porque el mundo es más hostil y más violento y más basura de lo que yo puedo aguantar sin romperme, y no puedo cambiarlo; o si será porque nunca-NUNCA-NUNCA seré capaz de cumplir con las expectativas creadas desde fuera o con mis propias autoexigencias; o será la certeza (ese trabajo con la incertidumbre lo tengo pendiente) de que no soy suficiente. Ojo que no digo la mejor, ni la más nada: ser simplemente suficiente, no tener en la cabeza perenne el Muy Deficiente (aunque con el Muy Decifuentes esté de moda), lo muy mal que hago... ¿qué no? No soy suficiente buena hija como para por ejemplo, así en plan idea peregrina total, que mi madre celebre su cumpleaños conmigo (y qué más da aunque a lo mejor es el último, por ella según va su salud, o por mí, según va mi fractura interna; y aunque no haya habido un f***ing año que no hayamos quedado a comer o cenar. Hay que ser flexible. Ya venderé los regalos por ebay o wallapop o al mejor postor o los donaré al primero que levante la patita). No soy suficientemente sumisa como para ser buena paciente, así que mi profesional de referencia durante 10 años me echa de consulta cuando dejo de sonreír y asentir a todo y me indica que me da un alta total de todo servicio de salud mental, ya que esto de que yo ande cumpliendo con mi derecho de solicitar mi Historia Clínica completa parece haberle molestado (¿qué habrías puesto,  muchacho, cuánto habrás tenido que borrar y modificar para estar TAN cabreado, para haberte aprendido en qué mes de cada año dije tal o cual comentario?)

Así que ya de acuerdo en que no somos una paciente deseada (tampoco fui una hija deseada por el 50% de los progenitores, el progreso cuadra) porque debería ser más sumisa, callada y sonriente ante mil abusos diarios; pero ops, tengo unas opiniones propias en algunas cosas y creo en el asamblearismo, así que tampoco la activista deseada en X lugar; y si voy al lugar Y resulta que tampoco soy buena activista allí, que a veces cuando me estoy rompiendo no soy capaz de respetar al 100% un turno de palabra o los cuadraditos bien señalados para cada actividad que en realidad solo debo respetar yo. No nos preocupemos, ¿tal vez podemos ser nosotras mismas, locas y ya? Vaya por Dios, tampoco, porque al parecer estoy aprovechándome de mi situación de poder (pero qué poder, ¿necesitar morirme? ¡Lo cedo gustosa, oiga!) y claro, un gran poder conlleva una gran responsabilidad, ya lo sabía Spidey, tu amigo y vecino, y yo ejerzo mi poder FATAL-FATAL, porque doy armas al enemigo, pero claro, se entiende desde mi desconocimiento de todo, mi ignorancia, mi no haber leído suficiente, mimimimí... 

En  fin. Al parecer no soy buena paciente, no soy lo suficientemente cuerda para que no me aten con correas a la cama, ni me digan cada cuánto tengo que ducharme, follar o cortarme las uñas ni para poder quedarme embarazada ni para poder currar ni para poder sobrevivir con una mínima facilidad o automatización, pero ojo que no soy suficientemente psicótica para decirme loca con todas las de la ley y usurpo voces de no-sé-bien-quién, y me aprovecho de ese poder, que ya no sé si es el de necesitar morirme o que los 21 años de antipsicóticos no se hayan cargado el 100% de mis neuronas (aunque sí mi sistema metabólico) y aun sepa escribir y a veces, si me organizo bien y con tiempo, hablar un ratín, aunque eso sí, los 20 años de esperanza de vida media que tenemos los que hemos tomado tal cantidad de neurolépticos, esos ya chao (visto lo que disfruto la vida, todavía será una suerte). A lo mejor es otro el super poder, saber dónde va algún acento de vez en cuando, yo qué sé, o que me gusten las redes sociales. Yo me pierdo. En fin.

  • Hija: necesita mejorar, por razones obvias.
  • Nieta: muy deficiente (vivieron engañados mis abuelos sin saber lo que me pasaba, que menudo disgusto los pobres!!! y Fíjate que aún así se murieron al final, pero al menos no me los cargué yo infartándoles al aparecer de un salto y diciendo AJAJÁ, VUESTRA NIETA ESTÁ FATAL Y NO ES LA NIETA FELIZ Y CUMPLIDORAQUE IMAGINÁIS!)
  • Trabajadora: muy deficiente, poniendo por una vez de acuerdo a patronal y a sindicalistas combativos, esto tiene mérito. En mi último curro (subvencionado, con contrato de discapacidad por el que se ahorraban mi seguridad social, que la pagaba el Estado que también les había dado un dinerillo extra al contratarme) me machacaron (para los jefes no era muy buena trabajadora, "¡¡¡pero qué lenta, Gace, qué lenta, pero ni un solo error, eh, que es muy importante, pero sé más rápida!!!) hasta volver a romperme en muchos-muchos cachitos, y entre medias hicieron multitud de ilegalidades de la manera más tonta, de esas que te envían en emails por escrito para que puedas denunciar fácilmente, ¿y qué hice yo? NADA. Como trabajadora no tengo precio tampoco a la hora de defender mis derechos.
  • Activista: mal, mal, o eres "demasiado normativa" porque quieres que una decisión se tome en asamblea, o "rompes la horizontalidad", o lloras cuando no toca, o hablas demasiado rápido o haces una broma en el sitio y lugar donde TÚ no puedes hacerla, que se necesita más rango.
  • Ama de casa, mujer, etc: No entramos aquí. Desde diciembre sé las cosas de la casa que he hecho: he puesto tres veces la mesa y he quitado la ropa una vez (y esta ayudada). No llevo tacones, no me quito los vaqueros, tengo unos zapatos para invierno y dos para el verano, no me maquillo, no me depilo, mi higiene no es la que debería ser, no tengo secador, no me pinto las uñas. Debería dar igual siendo feminista, pero es que...
  • Feminista: MAL también, porque el feminismo no se ocupa de estas chorradas y las feministas de antes sí que molaban o no o molábamos y sumamos todas o quién sabe. En realidad el feminismo lo hacemos todas MAL, si ya nos lo dicen ellos, que son muy listos y encima entre nosotras repartimos y quitamos carnets dándoles la razón.
  • Madre: no llegamos a saber, no parece que hayamos sido la fertilidad ahí desatada estos meses de poder intentarlo, y ahora, ops, vuelta a la medicación. Y eso que...
  • Loca: no apta, esto lo hemos hablado antes. ¿Pone esquizofrenia en los doscientoscientamil informes de los nopuedesrecordar cuántos ingresos en los que te han humillado y maltratado y a veces ni siquiera eras consciente de ello, lo que viene guay para poder culparte ahora -un poco de culpa extra nunca viene mal-, lo pone? Pues a cagar a la vía. 
  • Pareja: pues no te iba mal antes de empezar a joderle la vida a una de las personas más buenas, con un ERES BUENO de esos que se te llena la boca porque se deja bondad fuera aún así. Eras mejor pareja antes, sí. Quizá nunca suficientemente sexual, quizá no os importaba a ninguno, quizá os entendíais y era TAN bonito, y te mirabas en sus ojos y sonreían y ahora están velados y por eso ahora es todo además tan raro, con este suelo de aquel barco (el Reina de Africa, el 13 de este listado) que había en el antiguo Parque de Atracciones de Madrid, que estaba a oscuras y los tablones se movían y hacían trastabillar y creaban una inseguridad tremenda (siempre fui más de sillas voladoras que de este barco terrible). La nota la sigues aprobando como aprobaste 4º de ESO aunque dejaste de ir a clase en marzo porque ahí ya era oficial que habías enloquecido. Te están salvando las evaluaciones de sobresalientes en todo de ese curso y los anteriores, como entonces. Y por si queréis saber lo que pasó entonces, os lo cuento también: Intenté el siguiente curso, que por necesidades de salud fue en un sistema distinto, fue 3º de BUP, y suspendí. Gracias, Quijote, griego clásico y los compañeros que escribisteis una protesta conjunta porque un examen en el que no me escribía la mano se me hiciera oral. Así que eso, Suspenso is coming. Qué pena. No lo parecía. Qué capacidad enorme de destrucción, si he podido cargarme esto. Igual mi super poder va por ser Hulka (ni siquiera tendría que ser verde, hay una Hulka Roja / Red She-Hulk) y no saberlo todavía.
  • Paciente: esto lo vamos a resumir en una hermosa diapositiva (que cuesta creerlo pero es real, estaban lo suficientemente orgullosos de este discurso como para twittearla) de la Real Academia Nacional de Medicina en la que explican por qué el paciente empoderado es una cosa que AY, quita, bicho. Yo no puedo encontrarla más alucinante(mente terrorífica):

Y en fin, ya estoy cansada de escribir. Y de vivir (así) también, por si eso no se había deducido. Y que no sé si es esas violencias de fuera que se me meten dentro y se mezclan; este sentir una fractura interna que empieza en el esternón y baja hasta el ombligo, que parece que literalmente el daño de dentro va a partirme en dos; el no sentirme suficiente para nadie -parásito de Papá Estado-, y obviamente no ser suficiente para mí; los veintitantos años acumulados; el sentir "has fallado" aquí y allí y allá, el llegar tarde a mi propia muerte como los chavales que no se suben al avión por un presentimiento de alguien y claro, luego la Muerte no está de acuerdo porque ya contaba con ellos y va pisándoles los talones (a pesar de haber cinco entregas, ni la primera fue un peliculón, advierto); el ser dolorosamente consciente de que se supone que intento seguir cada día para no dañar pero en realidad dañar estoy dañando igualmente solo que cada día un rato y la mayoría de la gente eligiría en realidad quitar la tirita de golpe y que duela una vez mucho pero ya, y no quitar pelo a pelo en un AY-AY-AY-AY.... 

Muchas veces me viene a la cabeza la frase "quiero irme a mi casa". Me viene cuando estoy en la calle pero muchas veces cuando estoy en casa también, en mi propia casa. He pensado si sería a otra casa, a alguna de la infancia, a alguna de las siete casa en que viví antes de esta. He pensado también si de alguna manera me referiré a estar hospitalizada, no cuatro o seis semanas, sino en uno de esos manicomios que cerraron sin cerrar, sino que cambiaron por la más amable nomenclatura de Unidad de Media y Larga Estancia, donde la gente puede pasar años y años y años y años... 

O si simplemente es este mismo "mi mundo ajeno" que en otros momentos nombro así, como si hubiera una casa en algún lugar para mí. Como si fuera ET señalando hacia el cielo. Pero yo no tengo un lugar, una casa, un hogar, un mundo mío que no sienta ajeno, en este mundo. Y no creo en otros mundos, más allá del mundo de los vivos y de los muertos, que en el segundo en realidad tampoco creo, pero sí yéndome dejaría de buscar algo que no voy a poder sentir: un hueco en este mundo, algo que repare o se lleve esta herida de dentro que a mí me cuesta y este mundo no entiende, no ve, no sabe funcionar con personas como yo, que somos entre invisibles o molestos cuando se nos ve, especialmente si no sonreímos complacientes. Ay, esa manía de reclamar derechos.

Y estoy cansada hasta de ser desafiante. Que no, que no...

Ah, por supuesto, soy también consciente de esto...  

PERO serotonina, o genes ahí-ahí, o neurotransmisores averiados o que no me lobotomizaron a tiempo, o que me faltan unos estupendos electroestimuladores cerebrales ahí bien insertaditos en el lóbulo prefrontal. Qué sé yo de esas mierdas biológicas si ya os he dicho que me regalaron 4º de ESO, qué sabré de mi dolor, de mi daño (recibido y ocasionado)...

En fin. Lo de siempre, palabras que se vierten cuando el vaso está lleno, cuando no puedes más cuando te derramas. Palabras que nadie quiere oír, que tú no te atreves a decir. Gritos en silencio, para nadie, para nada. Y además, hoy, en doble combo, Cómopuedesdecireso's. Así, sin última revisión a ver qué acento se ha traspapelado o qué vocales ha intercambiado mi teclado desafiante también (yo se lo tengo autorizado).

3 Susurros:

At 29 mayo, 2018 01:36, Anonymous Anónimo escribió...

Es un mundo ajeno, porque cada quien hacemos nuestro propio mundo, es difícil embonar en el mundo de los demás, pero aquí estamos y aquí debemos seguir y ver nuestra vida como la mejor de todas, hacer de ella lo mejor que podamos, tomar la decisión todos los días de vivir, vivir, vivir, siempre vivir, valernos por nosotros mismos, trabajar en nosotros mismos, creer en nosotros mismos, no hacemos daño a los demás si no se quiere, así que no puedes decir eso. Todos tenemos en nuestras manos el poder de decidir vivir BIEEEEEN! .... HAZLO, TODOS PODEMOS... AQUÍ ESTAMOS!

 
At 30 mayo, 2018 04:07, Blogger Gacela escribió...

¿Tengo que mirar mi vida como la mejor de todas cuando además de todo lo que llevo encima hay gente anónima entrando a mi blog a decirme que no se hace daño si no se quiere, que no puedo decir X en mi propio blog, y que simplemente tenía que elegir tomar otras decisiones y ya? WTF???

A ver, que el "Comopuedesdecireso" ya iba en el título y lo he oído infinidad de veces, NO ES 100% IMPRESCINDIBLE que me lo dejéis en los comentarios tambien...

Pero nada, campo abierto.

 
At 30 mayo, 2018 19:39, Anonymous Anónimo escribió...

Claro que NO, "no tienes que ver tu vida como la mejor de todas", al fin de cuentas cada quien decide lo que le parezca mejor, no lo pensé, simplemente lo comenté, disculpa si te molesta, solo me parece increíble que alguien con esa gran capacidad para escribir, con el intelecto que parece ser que tienes, piense de esa manera, pero como lo dije es tu elección. Tengo muchos años leyéndote porque me gusta mucho como escribes, y jamás había echo algún comentario, pero ten toda la seguridad que ni lo volveré a hacer y tampoco volveré a leerte.
Y la manera de escribir esto como "anónimo" es porque no tengo cuenta de google, mucho menos un blog, porque no me siento ni con el conocimiento ni con la capacidad para hacerlo y no lo considero necesario en mi vida.
Que siga tu "campo abierto"; QUE ESTÉS BIEN!

 

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