sábado, enero 12, 2019

Tarde, tarde... (III): Divertristísima

Este texto fue escrito (con variaciones chiquitas) hará ahora poquito más de un año, en unos meses tan cuesta arriba que me asombra aún haber podido hacer el camino de ida y sobre todo regreso desde allí. Encuentra un  huequito aquí un año tarde (tarde, tarde)... y eso pasa a veces también con nosotras mismas en otros espacios y en la vida misma: cuando sentimos que ya no habrá sitio para nosotras podemos sorprendernos encontrando de nuevo el lugar allí mismo donde en un momento dado creímos no encajar. Tarde, tarde... pero, con suerte, a tiempo de todas formas. Aquí va.

Soy divertristísima.

Me río tanto con la misma red de apoyo con la que intento (no del todo exitosamente // pero al final resulta que sí también) construir estrategias que me permitan estar viva... que no sé si seguiré viva para forrarme con los monólogos más macabros que se han visto por estos lares, o si seré la condenada más chistosa del infierno y lo convertiré en una fiesta de jijís y jajás.

Hay momentos en los que el daño dentro no me deja respirar y pienso que muy bonita la táctica de "24 horas más siempre puedes aguantar" pero que suerte tendré si soy capaz de llegar a la media hora siguiente. Y... pues ya que tienes media hora, haz unos chistes malos sobre que a ver si encuentras esa ¿parca/parka? que has perdido ahora que hace un frío asesino. 

Sacar del armario lo primero que cojamos sin mirar puede tener funestas consecuencias. 
Equivocarse de parca puede ser letal, amigas, no lo hagáis en vuestras casas.

Nos estamos riendo muchísimo, eso sí. Y tampoco recordaba un dolor tan intenso ni sentirme tan en riesgo. Ni tan apoyada, todo hay que decirlo.

Será eso, que soy divertristísima...

[Durante casi todo el último año, que no siempre que he querido o he necesitado he podido sentarme a escribir al ordenador, he ido apuntando cosas que quería compartir por aquí, pensamientos de los que quería hacer un post, alguna nota suelta o algún texto que escribí desde la cama, en la tablet. Muchos de ellos hablan sobre cosas que estaban pasando en esos momentos y que en realidad ahora son distintas (otras no son tan distintas, pero la idea o necesidad grande de escribir y reordenar sobre eso también fue de hace meses). Ahora que parece que ya voy pudiendo, estoy rescatando algunas para traerlas al blog, bajo esas dos primeras palabras en el título: Tarde, tarde. Van a destiempo pero van. Como yo misma a veces...]