martes, febrero 07, 2006

De lágrimas y espadas

Una de las sensaciones que siempre llevo conmigo es la de tener que estar permanentemente en guardia. Controlando siempre los pensamientos para que no se alcen contra mí y tomen el fuerte, se hagan duenyos del castillo y depongan a mi parte lúcida y razonable. Atenta siempre a que la melancolía no rebose, se derrame, me inunde, me ahogue. Pendiente de mantener una voz en mi cabeza que acalle a las otras que siempre, siempre, susurran por lo bajo, y que sólo esperan su oportunidad de lanzarse a construir discursos enteros que me sepulten, perdida mi voz real entre tanto grito.

Es muy cansado, porque incluso cuando estoy disfrutando tengo esa musiquilla de fondo, y debo estar alerta. Una mano siempre cerca de la empunyadura de la espada por si hace falta desenvainarla. En guardia ninya, controla cielo, atenta pequenya, cuidado princesa. Siempre. Y agota.

Como es de esperar, al final siempre hay algún fallo. No te has dado cuenta y has mirado demasiadas fotos. Has recordado demasiado, o te has dejado llevar, o has pensado lo que no debías o te has dejado mecer por una canción que no tocaba, o te has distraído y has escuchado de nuevo la frase-punyal que nunca dejó de estar clavada, pero a veces obvias la herida abierta. No siempre es igual, podrías resumirlo en que a veces bajas la guardia un segundo y ahí estás. Cercada. Atrapada por una cabecita loca que no controlas. Tormenta y demonios. Lágrimas transparentes en el rostro, lágrimas encarnadas en el cuerpo. Voces. Te pierdes y te da miedo, te vas y te das miedo.

Pero a veces... es curioso, y no lo entiendes, y te asombra. Y es que a veces, cuando todo este proceso se ha desatado, cuando, insensata, bajaste la guardia sin darte cuenta y los lobos que albergas dentro saltaron sobre ti preparándose para el festín, y era demasiado tarde para encontrar tu espada, y te rendías a una noche de furia desatada, Bestia suelta, batalla perdida, pulmones sin aire, lágrimas rojas...

...a veces te encuentras con que cuando has cerrado los ojos para recibir el golpe, tu propio golpe, éste no llega. Y subes la mirada extranyada para ver una espada que brilla y que no es tuya. Y sigues el filo con la mirada y acaba en unas manos fuertes que la empunyan segura, y que tampoco te pertenecen. Porque no eres tú, sino alguien que ha decidido quedarse contigo esa noche, con tu Bestia, tus monstruos y tus demonios, y peleárselos aunque le sean ajenos. Y sus ojos dicen "hoy no estás sola, ninya, hoy me quedo contigo, hoy yo me peleo esto", y te llena de ternura porque ni siquiera sabe contra qué lucha, pero lucha porque te hace danyo. Y no entiendes, te asombra que prefiera quedarse con tu tormenta desatada antes que refugiarse en la calidez de su edredón, pero se está quedando. Aunque no entiendas. Aunque te asombre.

Cuando eras chiquita, en los tiempos de batas de médico y pasillos verdes, decían que eras una ninya valiente, pero siempre-siempre necesitabas un minuto en el que le pedías a mamá que te secara las lágrimas antes del pinchazo, antes de la anestesia, antes de lo que fuera. Hoy no lo pides, pero cuando alguien que te ve llorar te seca las lágrimas, es un regalo. Porque odias llorar, pero sobre todo odias llorar sola. Y tus monstruos te aterran, pero cuando se quedan contigo, parecen mucho más pequenyos.

Esta gente no suele ser consciente de lo valioso de su gesto, del tesoro de su companyía. Se escudan en los "es lo que haría cualquiera", cuando sabes que de cualquieras el mundo está lleno, y la gente que se pelea monstruos ajenos porque sí, sin estar obligado, sin pedir nada... se cuentan con los dedos de una mano. Pero seguramente, parte de lo especiales que son radica en que no saben que lo son.

Y este post que -marca de la casa- no termina nunca, es suyo, claro. De quien secó lágrimas, de quien se quedó conmigo. De la ninya valenciana que ha acompanyado tantas veces, sabiendo siempre como nadie frenar cualquier voz con la suya, infinitamente más poderosa. De la muchacha que nunca leerá esto y que aguantó una noche entera en Santander al pie del canyón. Del ninyo que aprendió a manejar la espada mejor que cualquier caballero, haciendo figuras en el aire, manteniendo a raya a cualquier demonio, aunque a veces le pesara tanto.

Y tuyo, claro.



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[La imagen que encabeza el post es de una Galería que encuentras AQUÍ. La canción, si he conseguido dominar a Castpost, es una Joya de Ismael Serrano llamada "No estarás sola", del disco de Los Paraísos Desiertos. Puedes ver la letra AQUÍ]

17 Susurros:

At 07 febrero, 2006 09:21, Anonymous Paulita escribió...

Qué bien te entiendo, guapa...

Solo que yo a veces provoco a la bestia, para que venga y me azote, y me haga llorar como nunca, aunque esté sola, aunque en ese momento tenga la espada a punto. Porque hay veces que es mejor agotarla, dejarla que se explaye pacientemente, y mientras apretar la cara contra la almohada y ahogar el dolor en lágrimas saladas.

A mi me funciona. Pero si algún día necesitas otra mano que te ayude a empuñar tu espada, avísame, que aunque no tenga mucha fuerza, lo que me sobra es voluntad.

Besitoss

 
At 07 febrero, 2006 09:45, Blogger terminus escribió...

Gacela, niña. Lo que es realmente sorprendente en tí, es que tienes unas manos de acero cuando has empuñado una espada por mi, lo sabes.
Es cierto que hay personas especiales y no lo saben... como tu.

Un Beso

Edu

 
At 07 febrero, 2006 10:28, Blogger dark escribió...

"Un amigo es alguien en quien uno vuelca todo el contenido de su propio corazón, cáscara y semilla juntas, quien con amorosas manos separa lo mejor y con un aliento de cariño, sopla el resto."

Un abrazo de peluche.

 
At 07 febrero, 2006 10:54, Blogger Guillermo escribió...

El caballero Sir William a su servicio espada de acero toledano en mano. Siempre dispuesto para lo que sea, da igual hora y lugar.

Tú también sabes sacar tu espada cuando hace falta, solo tienes que aprender a sacarla más por tí, pero si algún día no te sientes con fuerzas solo tienes que dar un silbido y riase usted de Frodo y su comunidad del anillo.

Pues eso, lo que dice la canción, nunca estarás sola

 
At 07 febrero, 2006 11:40, Blogger Isthar escribió...

Hay veces, mi niña, que aún siendo fuertes como somos, valientes como somos, intrépidas como somos (y sí, cariño, aunque a veces nos sintamos débiles es inevitable que lo somos), necesitamos refuerzos.

Nuestras propias luchas a veces nos pillan más cansadas, débiles, agotadas. Vivir siempre en eterna guardia es lo que tiene. Pero ni hay que tener miedo a pedir que venga la caballería ni has de olvidar nunca que si llega, aún sin avisarla, es porque quiere estar a tu lado.

No es fácil luchar siempre, y menos luchar sola. No es fácil levantar la cabeza cuando sólo tienes fuerzas para mirar el suelo. Pero cógete siempre a las manos cercanas, no confíes en ti pero confía en ellos. Lo que tú y yo a veces nos vemos, lo ven los demás desde fuera, no pienses, da la mano, no tienes nada que perder y mucho que ganar.

No hay lucha que no puedas enfrentar con una espada de tu mano, y sabes que mi fuerza y mi cariño es por y para siempre incondicional. Si llegaras a comprender de verdad lo mucho que te quiero y significas para mi, no volverías a sentirte sola nunca, pese a la distancia ;)

El ejército valenciano siempre a sus órdenees señorita, para entrar en batalla cuando sea menester no importando la hora o el día, y me alegra que lo sepas :)

Te quiero mi niña, y tengo muchas ganas de verte.


No podrán ahogarte las lágrimas mientras sigas formando y dejando que se formen ejércitos a tu alrededor, y creo que al ritmo que vamos, contamos con una buena caballería dispuesta a entrar en combate cuando sea menester :)

 
At 07 febrero, 2006 17:14, Blogger Juankar escribió...

hummmm.... ni cualquiera ni por cualquiera. Querer, o que te quieran no ocurre porque si. Es resultado de la dedicación, de la practica regular y de ser buena gente.

Pd. Yo a veces no me resisto. Que venga los mostruos esos y hagan lo que quieran....será la falta de formación castrense...pero las batallas continuas me agotan. Asi que me dejo ganar y experimento el placer del vencido tranquilo. Y a veces, cuando les dejas de dar atención, los malditos monstruos desaparecen solitos porque sólo se alimentan de la angustia que les regalas.

Un beso ninya linda.

 
At 07 febrero, 2006 18:36, Blogger Awake at last escribió...

Ole, ole y ole, se puede decir más alto, pero no más claro. Eso sí, unos cuantos electroshocks para la bestia la segunda quincena de cada mes no estarían nada mal, no...

Besos!

 
At 07 febrero, 2006 21:47, Blogger reve escribió...

La verdad es que te mereces que cuando necesitas un cable haya alguien cerca para echártelo.

Y si es el dulce caballero mejor que mejor

 
At 07 febrero, 2006 22:29, Blogger Txiki escribió...

Gracias Gacela. Por unas linias que describen lo que a veces yo también siento. Por un saber escribir lo que esta en mi cabeza, y por un final en el que encuentras salida. Gracias.
Un beso.

 
At 07 febrero, 2006 23:41, Blogger Deyector escribió...

Matar demonios no, que soy cagueta, pero escucharte cada vez que haga falta. Cuenta (también) conmigo si quieres, ninya

 
At 08 febrero, 2006 01:43, Anonymous Anónimo escribió...

Yo, aunque quisiera empuñar la espada, no podría, porque soy torpe y acabaría hiriendo a alguien, o rompiendo el jarrón bueno de la entrada. Si quieres, Gacela, lo que puedo hacer es presentar a tus monstruos los míos. Quizás se hagan amigos, se entretengan jugando juntos y nos dejen en paz por un tiempo.

Y ya sabes cómo localizarme si quieres hablar de shakiras buenas, monstruos cobardes o espadas de hoja de lata. Estaré ahí, al fondo, cerca de la puerta, como fuera de lugar, pero sin marcharme, porque quiero ver como mi amiga duerme feliz.

 
At 08 febrero, 2006 01:47, Anonymous pezhammer escribió...

El usuario anónimo es el pez tonto que ni siquiera sabe manejar esto

 
At 08 febrero, 2006 11:53, Blogger Awake at last escribió...

Memememememememememememeeeeeeeeeeee...

 
At 08 febrero, 2006 17:19, Blogger ka! escribió...

Generalmente mis técnicas de defensa siempre inician con el ataque...

En otras ocasiones..cuando vemos..esa gente que comienza siendo un lacayo termina siendo aquella que empuña la espada...

Hoy te he leido y me has dado vueltas por la cabeza...tus letras - aunque serpenteantes- si la sigues te llevan hacia dónde tú así lo has querido..

Un gusto.

 
At 08 febrero, 2006 21:42, Blogger Bereni-C escribió...

Gacela, lo siento en el alma pero ¡te tocó!

 
At 08 febrero, 2006 21:43, Blogger Bereni-C escribió...

Ain que ya te había tocao... ain... weno, menos mal que pringué a más gente.

 
At 09 febrero, 2006 17:09, Blogger On escribió...

Si cada vez que bajas la guardia encuentras una espada así, yo no volvería a alzarla.

Sospecho que esa espada no se quiebra mientras queden lágrimas...

 

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