martes, febrero 17, 2026

Leyendo... (XXIV): Las herederas (o de cómo ver a las invisibles ❤️‍🩹)


Las herederas,
por Aixa de la Cruz
Editado en 2022 por Alfaguara 
(grupo editorial Penguin Random House)
326 páginas
⭐⭐⭐⭐⭐ (5/5)

Cuantísimo he disfrutado de la lectura de este libro, ay. Si no recuerdo mal, es la primera novela de la autora que leo, aunque antes había leído algún relato, y cómo me ha atravesado, cómo la he sentido, cómo me he sentido vista en ella. Qué poderosa la escritura cuando pone así palabras, cuando narra así vivencias que dan un lugar a lo que habitualmente se encierra tras los muros del silencio (o de las plantas de Psiquiatría, que pretenden ser silencio también, claro).

Empezar el libro con una cita de Sara R. Gallardo ha sido el mejor augurio. Subrayados y notas pueblan ahora mis páginas. Como "morir a días sueltos, bajarse el volumen", un tesoro que me guardo por cómo me explica, a mí misma y también por qué estoy en duelo tan a menudo. Me he sentido menos sola leyendo que en muchos encuentros. Más comprendida que en muchas conversaciones.

Termino la novela fascinada y agradecida por la sensibilidad, la buena narración, la manera de ver a las protagonistas, de verlas de veras, de vernos a tantas mujeres a través de ellas. Ha sido precioso, emocionante, este libro. Y por si fuera poco, cuántas pistas nos deja, como miguitas de pan esparcidas en el bosque, sobre posibles maneras otras de acompañar, de cuidar, de dar sentido a las voces, de darnos lugar. 

Leer "psistema" en un libro de Alfaguara, quién nos lo iba a decir.
Gracias también por eso, Aixa. Volveré a tus páginas, estas de hoy y otras que seguro me acompañarán en más historias escritas de tu mano, cabeza, corazón.

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miércoles, abril 23, 2025

Día del libro (cara B)

 


Otros años he podido celebrar el día del libro, Sant Jordi, estando mejor. Íbamos de librerías, un año hasta lo pasamos en Barcelona para empaparnos del ambiente de un verdadero Sant Jordi.

Este 23 de abril de 2025 no creo que pueda salir de casa. En el primer intento la sensación de irrealidad me ha podido, y he tenido que volver a la seguridad de estas paredes conocidas, mis gatos, mi sofá, mi mecedora, mi edredón de estrellas y lunas.

En cualquier caso, me parecía también un buen día para hacer esta imagen con libritos colectivos que podéis comprar (¡o pedir en vuestras bibliotecas!) en los que alguno de los capítulos ha pasado por mis manos. Os cuento:

- Dolores compartidos. Retazos de historias para colectivizar el malestar. Edita Kaotical Libros con la coordinación de Itxi Guerra y Ana Amigo Ventureira Mi capítulo se llama: "¿Y si nuestro dolor encierra (también) primaveras?"

- Posología. Microdosis transfeministas para la salud. Edita Txalaparta y coordinaron Maria Zapata y Caro Novela. Esta vez el capítulo lo hicimos entre varias compañeras del Colectivo InsPIRADAS y lo titulamos: "Feminismo y apoyo mutuo como alternativa a la psiquiatrización y sus violencias".

- (h)amor gordo. Edita ContintaMeTienes y este octavo volumen de su serie (h)amor lo coordinaba Tatiana Romero. El capítulo que escribí aquí se llama "¿Cuál de todos estos cuerpos seré yo? La psiquiatrización violenta -también- nuestros cuerpos".

- Feminismos. Miradas desde la diversidad fue el primer libro colectivo para el que quisieron sumar mi voz. Publicaba Oberon con las compas de Pikara Magazine como coordinadoras de la edición. Aquí mi capítulo llevó como título "Feminismo loco: pacientes psiquiátricas que (¡por fin!) perdimos la paciencia"

Añado el monográfico Locura que hicimos también de la mano de Pikara Magazine porque, además de incluir varios textos propios, sobre este volumen pensamos juntas, debatimos juntas, corregimos juntas... fue un acompañamiento a su edición que nutrió bonito y bien al monográfico en sí y a las que estuvimos implicadas en la tarea compartida.

En fin. El malestar sigue. Voy a esconderme bajo el edredón e intentar perdermencontrarme en otros libros, en otras voces.

Si tuvierais dudas sobre dónde conseguir alguno de los libros citados, silbadme y os cuento.

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lunes, noviembre 18, 2024

Leyendo (XXIII): La segunda venida de Hilda Bustamante (y el calorcito al corazón)

 La segunda venida de Hilda Bustamante,
por Salomé Esper
Sigilo Editorial (2023)
166 páginas
⭐⭐⭐⭐⭐ (5/5)

Cómo me ha encantado este libro. Una novela corta a rebosar de ternura y cariño, en la que la autora parte de la premisa de la resurrección de Hilda, que vuelve a su casa confusa tras despertar de la Muerte, con un "y ahora qué" sin respuesta obvia en su cabeza; para reconstruir a base de pinceladas trocitos de su vida, sus vínculos, sus deseos y frustraciones, su red. Me parece precioso cómo cuida la autora a sus personajes y cómo en muy pocas páginas hace un retrato cotidiano en medio del shock inicial que para ella y su entorno supone el regreso de su propia muerte.

"Mi mamá siempre dice que Dios nos da lo que podemos aguantar, pero yo no creo que sea así. Aguantamos porque nos ayudan. Sola no se puede ni con la felicidad".

Leo que es la primera novela de la autora, Salomé Esper, tras dos pequeños poemarios previos; y solo puedo desear que pueda seguir escribiendo y publicando y agradecer a la editorial Sigilo su apuesta al publicarla. Qué lindo lo cuenta, qué abrazo al corazón esta lectura. Emotivo y suave, triste también, pero para mí sobre todo ha sido un libro de los que da calorcito al corazón y lo pienso recomendar mucho.

[Una vez más, si este libro llegó a mí fue por las recomendaciones de compañeras para nuestro club de lectura. En este caso, la compañera que primero nos habló de él lo conoció a su vez porque fue el título incluido por la librería barcelonesa La Llama en su suscripción literaria mensual, La Llama Box. Así que les dejo también enlazados por si alguien quiere curiosearles <3 ]

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sábado, marzo 30, 2024

Leyendo (XXII): Nada que no sepáis (o de hacer posibles otros cuidados, vínculos, vidas, mundos)

 

Nada que no sepáis
(Sonia Pina Linares)
Edita La Oveja Roja (2024)
195 páginas
⭐⭐⭐⭐⭐ (5/5)

Estos días duros, complicados entre otras cosas por tareas de cuidados que no siempre parecen asumibles, he tenido la suerte de poder amortiguar cansancios, dudas y frustraciones con esta novela. Es un regalo, un abrazo, una esperanza; la alegría de permitirnos soñar otros futuros habitables, otros cuidados respetuosos, otros vínculos posibles, otras redes de apoyo mutuo elegidas, otros amores en construcción, otras historias publicadas, otras protagonistas y otras voces sobre y tras el papel. 

La novela habla de todo esto a raíz de la organización que hacen desde un grupo de amigas cuando una de ellas atraviesa una situación de salud que le resta autonomía y, desde esa necesidad de apoyos, su familia empieza a decidir por y sin ella en toda su cotidianeidad, de la ropa a la vivienda, del color de su pelo a las actividades que puede realizar. Con ese punto de partida, la autora construye esta historia valiente y esperanzadora que cuestiona estructuras y formas de cuidados establecidas, alumbrando otras posibilidades que, si bien no están exentas de dificultades y contradicciones que también recoge en parte la novela, podrían ser caminos tan enriquecedores a explorar...

La autora además juega muchísimo con la propia estructura de la novela, con la narradora a la vez narrada, con los formatos y las voces. Desde ahí, hace también una crítica lúcida a qué historias entran en lo literario y cuáles casi siempre quedan fuera, qué jerarquías y silenciamientos se perpetúan desde los lugares de creación-publicación, qué imaginaciones se validan y qué historias deben quedar en lo testimonial -y hasta qué testimonio se espera de cada quien, en unos márgenes estrechos y asfixiantes-, qué posibilidades surgen cuando entremezclas campos y difuminas barreras, qué potencias transformadoras pueden tener esos híbridos.

Super agradecida a la editorial La Oveja Roja por apostar por una historia así, que habla de enfermedad, miedos, duelos, vejez, muerte... haciéndolo con tanta luminosidad y brillo, entre cantos de pájaros.

Y desde luego, gracias a la autora por el regalazo 🫂🔥❤️‍🩹


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Anonymous ASD susurró...

domingo, julio 16, 2023

Leyendo... (XXI): Lydie (o de la empatía de un vecindario)


LYDIE
Guión: Zidrou
Dibujo: Jordi Lafebre 
Edita Norma Editorial
⭐⭐⭐⭐⭐ (5/5) 

Me ha encantado esta novela gráfica. No había oído hablar de ella hasta hace unas semanas aunque creo que originalmente se publicó en 2010 y desde entonces ha tenido al menos tres ediciones distintas ya en castellano. 

Cuenta la historia de Camille, que tras perder dolorosamente a su hija (que muere en el parto) unas semanas después dice haberla recuperado y empieza a criar con naturalidad y alegría a su bebé, Lydie. El vecindario reacciona inicialmente desde el descrédito y aludiendo a su locura con preocupación o desde el mero juicio y burla, pero hay una preciosa y esperanzadora evolución cuando de distintas maneras van aprendiendo a respetar la narrativa de Camille.

Me ha fascinado muchísimo la historia, en la que creo que se puede ver ese tránsito desde el juicio o el paternalismo al respeto y al apoyo mutuo en las redes vecinales. Hay escenas contadas con muchísima sencillez en las que destaca el sentido común aplastante de frases como "¡no vamos a internar a alguien solo porque es feliz!", "¿por qué hacer el mal cuando resulta tan sencillo hacer el bien?" (¿por qué dañar puede ser tan fácil simplemente echar una mano?), "a los niños no les gusta que les griten ni que les golpeen los dedos con una regla; eso... eso duele". 

Hay diálogos luminosos en las viñetas, otros momentos tristes y más crudos. Mucha sensibilidad. Y me llevo la reflexión de que si todos hacemos de alguna manera teatros en nuestras cotidianeidades, por qué unos serían pura locura insana a evitar, encerrar, señalar... y otros serían buena adaptación social de una persona sana y madura. ¿Quiénes y por qué marcan esos límites? ¿Quiénes y por qué los siguen obedientemente? ¿Qué consecuencias tendría romper esa obediencia, abrir otros caminos o inventar otras formas de acompañar a quienes viven más allá de esos límites, en realidades que no entendemos o compartimos plenamente? 

En fin. Encantada con esta historia, con la vecindad del callejón del bebé bigotudo y con la complicidad y ternura que destilan estas páginas. Muy muy recomendable.

#librosymaslibros
#lecturasrecomendadas


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miércoles, marzo 02, 2022

Leyendo (XX): Piso compartido (o cómo esperanzar desde lo cotidiano)

 

PISO COMPARTIDO, de Ana Flecha Marco 
Edita Mrs. Danvers
⭐⭐⭐⭐⭐ (5/5)

Pero qué libro tan BONITO. Rezuma ternura, me ha encantado leerlo, tan suave, tan dulce, tan mágico y terrenal a la vez, tan todo lo bonito, ay. Me ha dejado el corazón calentito, me ha hecho mucho bien leerlo justo en esta racha en la que me puede la desconexión, la extrañeza, el sentirme ajena a todo, cierto desencanto y desconfianza en los vínculos y redes mientras a la vez me ahoga la nostalgia de esas mismas redes que me sostuvieron tantas veces. 

La novela es una serie de capítulos cortos a través de los que conocemos a las señoras protagonistas, Rosario, Esmeralda, Olvido, Paloma y Azucena, con las que se encuentra viviendo la narradora. Construidos a modo de brochazos que cuentan esa convivencia intergeneracional, nos asomamos así a sus vidas, su pasado, su sentido del humor, los vínculos que las unen, su cotidianeidad que se nos cuenta de una forma súper cercana, fácil y amable de leer.

Para mí ha sido un regalo de libro de principio a fin. Qué bien que saliera en las lecturas previstas para el club de lectura del que formo parte y que me hace descubrir joyas así que se me habrían pasado desapercibidas (en este caso además casi seguro porque prácticamente nunca compro libros de los que no traen ninguna sinopsis fuera). 

Mil gracias a la autora por la historia, por las protagonistas y los vínculos que establecen y por esperanzarnos bonito con estas páginas. ¡Ahora quiero descubrir más títulos suyos, claro!

#librosymaslibros
#leoautoras
#lecturasrecomendadas
#feminismosenpluralesloquemegustamás
#afectoapoyomutuoytodolodemás
#lasororidadeslapiedraangulardelfeminismo



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miércoles, noviembre 17, 2021

Leyendo (XIX): El pequeño vampiro (o cómo arroparse entre nostalgias)


EL PEQUEÑO VAMPIRO,
de Angela Sommer-Bodenburg
(Edición de loqueleo)
⭐⭐⭐⭐ (4/5)

Para el club de lectura de Librería La Sombra

Uno de los libros que marcaron mi infancia. Con 5, 6, 7 y 8 años, y algunos más puede que también, leía y releía esta saga sin entender por qué tardaban tanto en traducirse, pero también teniendo casi una fiesta de celebración cuando una de las continuaciones llegaba a las librerías. Los disfruté muchísimo, parte de mi amor por la lectura creció junto al pequeño vampiro, Rudiger, su hermana pequeña, Anna la desdentada (en posteriores libros acabaría siendo Anna la Valiente) o Lumpi el fuerte. 

Me encantaba la familia que formaban, cómo los peques se quedaban una y otra vez con sus padres, no solo a base de engañarles sino en muchas ocasiones diciéndoles una verdad que como no entraba en los parámetros estrechos de lo que es la realidad adulta, simplemente quedaban como “mira lo que se inventan estos chicos, qué imaginativos”.

En fin. Fui totalmente fan del fenómeno pequeño vampiro, y tenía miedo de que la relectura fuera avergonzarte y no sé si por los muchos elementos nostálgicos y tiernos bailando entre las letras frente a mi, pero he podido disfrutar mucho la relectura también.

#librosymaslibros 
#librosdenuestrainfancia 
#librosquenoseolvidan 
#leermesalvadesdepequeñita 
#leoautoras 
#lecturasrecomendadas 
#lecturainfantilyjuvenil 
#lecturainfantil


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viernes, noviembre 12, 2021

Leyendo (XVIII): Se buscan mujeres sensatas (o el sueño de ser bibliotecaria subversiva)


SE BUSCAN MUJERES SENSATAS
de Sarah Gailey 
editado (¡precioso!) en Crononauta
con traducción de Carla Bataller Estruch
y portada (100% 🥰🥰🥰) de @medusadollmaker
⭐⭐⭐⭐ (4/5)

Me costó un poquito entrar en la lectura, creo que sobre todo por la ambientación tipo western, pero a medida que avanzaba y que iban desarrollándose tanto trama como personajes he ido disfrutando más y más de esta pequeña novela, otro de los títulos que he leído como parte de las lecturas propuestas en el club de lectura online de la librería La Sombra.

Cerca del final ya me tenía ganadísima, y los últimos capítulos me los he bebido disfrutándolos un montón. Fan del grupo de bibliotecaries protagonista, de su ser y hacer disidente en el mundo autoritario que viven. Fan de las decisiones editoriales y traductoriles en Crononauta (algunas además hemos tenido el placer de comentarlas en el mismo club de lectura con le propie traductore, Carla, ha sido genial -y de agradecer- tener esa posibilidad tan chula al venir elle también a compartir al club). Fan de que hayan apostado por una historia de necesaria trama antifascista en la que nuevamente hay una representación diversa en cuento a identidades de género y orientaciones sexuales, como la vida misma (pero qué ausencia clamorosa en la mayoría de libros que se siguen editando, parece mentira que sea 2021). Casi todas en el club expresábamos que nos hemos quedado con ganas de saber cómo continúan Cye y Esther viaje, más sobre este mundo, ojalá su autore nos regale una segunda parte en el futuro.

Ser bibliotecaria siempre me había parecido un curro chulo, desde mi Yo niña. Estas bibliotecaries rebeldes que, con sus grises y sus brillos, plantan semillas de futuros posibles a lomos de caballos entre el polvo desértico, le dan nuevas posibilidades y giros a ese sueño de infancia. Un libro muy recomendable, hasta la última página. Gracias por traernos historias así 💜💜💜

#librosymaslibros 

#editorialesindependientes 

#librosquenoseolvidan 

#lecturasrecomendadas



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viernes, septiembre 10, 2021

Leyendo (XVII): Ahí abajo, entre raíces y huesos (o de identidades, vínculos, y paternidades que EJEM)

⭐⭐⭐⭐(4/5)
(Vol. 2 en la saga de Los Niños Descarriados / Wayward Children)


Esta es la segunda entrega de la saga de los Niños Descarriados (Wayward Children) tras la espectacular "Cada corazón, un umbral". La premisa de esta saga me parece una maravilla: ¿qué pasa con todos esos niños, niñas, niñes, que en algún momento de su infancia o adolescencia atraviesan alguna de las puertas que llevan a lugares más allá de la realidad que compartimos? Como habría sido el caso de Alicia al llegar al País de las Maravillas por la puerta de la madriguera del conejo blanco, o al otro lado del espejo; o de Wendy cuando siguió a Peter Pan rumbo a Nunca Jamás; o los peques que encontraron Narnia dentro del armario... Todos ellos, cuando vuelven a sus casas han vivido experiencias importantísimas y transformadoras, por buenas o terribles, y aquí simplemente... nadie les creería, no se tomarían en serio sus narrativas, que serían fácilmente tildadas de demasiado imaginativas cuando no directamente patologizadas. Sus ausencias serían explicadas por secuestros o huidas o ni siquiera hubieran sido percibidas si en ese mundo que visitaron el tiempo funcionase muy diferente, como le pasa a Alicia cuando todo lo que vive en el País de las Maravillas sucede en una breve siesta de nuestro mundo. Me parece que como premisa es un punto de partida totalmente apasionante para desarrollar historias desde ahí (igual también porque la credibilidad o no de las narrativas de las personas patologizadas por etiquetarse sus realidades como delirantes, meros síntomas sin conexión algunas con las biografías, contextos, preocupaciones... me parece también un temazo, este sí, cotidiano -y terrible- en las vidas de muchas personas psiquiatrizadas).

En el primer volumen nos adentramos en algunos hechos que sucedían en la institución que había abierto ya de adulta una de estas niñas que vivieron ese traspasar nuestro mundo para luego regresar sin ser creída ni comprendida, una institución que se vendería a las familias como sanatorio mental mientras que funcionaría como hogar y refugio. En este segundo volumen se retoman dos de los personajes que conocimos en esas páginas, Jack y Jill, y, funcionando como spin-off y precuela a la vez, las acompañamos en hechos que sucedieron antes empezando por cómo nacieron y se criaron como hermanas gemelas. Una infancia terriblemente cuadriculada y prediseñada sin importar los deseos reales de cada una de ellas, que se vio obligada a cumplir con las expectativas cerradas y pesadísimas sobre cómo debía actuar, acotándose a unos roles de género impuestos y encarceladores e imposibilitando un vínculo real entre las hermanas, eternas competidoras. 

Partiendo de ese vínculo dañado desde su origen, la historia de "Ahí abajo, entre raíces y huesos" nos contará cómo fue el viaje que hicieron las hermanas más allá de nuestra realidad, el descenso a los Páramos, un viaje que las atravesará por completo y en el que sus vivencias, los riesgos asumidos, las decisiones individuales y los sentimientos explicitados o negados explicarán mucho de su vínculo posterior, de su forma de relacionarse, de cómo percibirán el mundo desde ese momento. 

El libro me ha encantado. Quizá un pelín menos que el primero, porque la premisa ya la conocía (que fue algo que me sorprendió y entusiasmó mucho en el primer volumen); pero me ha gustado mucho. Si no tiene las cinco estrellas es porque en algún momento se me hizo pelín repetitivo cómo la autora subraya y vuelve a subrayar lo dañino de verse obligada a encajar en las expectativas chico/chica, y que esa construcción artificial que pretenden los padres al modelar a sus hijas como si fueran jarrones a su gusto solo puede ser la crónica de un desastre anunciado. Pero me parece un libro estupendo, no solo disfrutable por la historia que engancha desde las primeras páginas, sino también por las reflexiones en torno a la construcción de nuestra identidad, los roles de género, el peso de las expectativas, la necesidad de ser queridas y reconocidas... Muy recomendable :-)


[Puedes comprar el libro en tu librería de confianza (yo lo hice en La Sombra, que con sus clubs de lectura -y sus cuidados y su manera de construir un espacio seguro para todes- me está descubriendo libros estupendos como este). También puedes leer otras reseñas en https://sagacomic.blogspot.com/2018/11/resena-ahi-abajo-entre-raices-y-huesos.html o en https://momoko.es/opiniones/ahi-abajo-entre-raices-y-huesos-opinion-de-una-novela-gotica-sobre-jack-y-jill o buscar la ficha del libro en Goodreads: https://www.goodreads.com/book/show/41731406-ah-abajo-entre-ra-ces-y-huesos

Y también puedes sumarte al club de lectura online de la Librería La Sombra donde lo comentaremos, el próximo 21 de septiembre a las 21:30, escribiendo un correo a la librería en contacto@librerialasombra(punto)com o enviando un DM a través de sus redes sociales: https://twitter.com/LaSombraLibros/status/1435909521612881921 o https://www.instagram.com/p/CSY82Vjjbhf/]




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viernes, enero 22, 2021

Leyendo (XVI): COnviVIenDo 19 días (o el arte sanador de mezlar ternura, dolor, risas y mucho amor)

COnviVIenDo 19 días, de David Ramírez
Edita NORMA EDITORIAL
⭐⭐⭐⭐ (4/5)

Este cómic ha sido otro de los libros leídos por/para el club de lectura, y que he disfrutado mucho. Lo que más me ha encantado es la maestría de David, su autor, para mezclar lo tierno, lo divertido y lo doloroso. No ya pasando de uno a otro estado fácilmente, sino que en la misma página, escena y hasta viñeta te puede estar contando cosas duras y dolorosas mientras a la vez te hace reírte o te hace emocionarte con algo tan tan tierno. Todo el cómic cuenta su historia personal y real en la que el amor salta a borbotones de página en página, viñeta a viñeta. ¿Sinopsis? Más o menos... "Ante la pandemia mundial por coronavirus, se van tomando medidas, restricciones, precauciones... que incluyeron meses de confinamiento prácticamente total en nuestras casas. Iván, el marido de David, sí sale cada día a trabajar, puesto que es trabajador sanitario. Pero enferma y eso da la vuelta de arriba abajo a la cotidianeidad en casa, a la cotidianeidad en pareja. Cuidados, miedos, soledad, confinamiento, amor, humor, paciencia, bizcochos, mascarillas, angustias, ternuras. Todo eso anda por aquí en estas páginas de cómic tan disfrutables, tiernas, divertidas, dolorosas, sanadoras".

[ graphic  design is my passion XD ]

Leerlo ha sido un poco bálsamo y esperanza, un poco tirita de la que no duele al quitártela, un poco (también, la verdad) tirón de orejas y un mucho sonreír (en el amplio margen que va de una media sonrisa tristoncilla, pasando por sonrisa emocionada, también por sonrisa feliz de "ayperocómosequierentanbonitoquéprecioso"... a la carcajada abierta de esas que si hubiera pasado en el metro me hubiera dado pelín de vergüenza). Tiene un sentido del humor que conecta muchísimo conmigo además (y sí, esto incluye a veces chistes tontísimos-pero-buenísimos y algún cacaculopedopis). Leerle (era lo primero que leía suyo) ha sido dejarme IN LOVE con David, quiero más de este autor y lo quiero ya.

El encuentro online para el club de lectura que además pudimos compartir con el propio autor invitado por La Sombra fue una MA-RA-VI-LLA (cinco horas con David, mejor noche del mes; Cinco horas con Mario tendrá más fama y  prestigio pero estas cinco horas compartidas le dan doce mil vueltas). Nos convenció a unas cuantas para hacerle una lista de peticiones a nuestro librero al día siguiente, lista que se parecía bastante a "queremos TODO lo que tengas o puedas encargar de David Ramírez". Yo acabé la noche con dolor de mofletes de tanto sonreír, y como decíamos al día siguiente, iojalá todos los daños fueran siempre tan leves y provocados por momentos tan estupendos!

Durante el club varias personas compartieron algo que yo venía pensando también durante mi propia lectura: que el libro, además de disfrutable de por sí, puede ser un estupendo regalo para gente que ha pasado o esté pasando también ahora por situaciones especialmente complicadas asociadas al coronavirus (desde duelos y pérdidas, hasta el trabajo de sanitario en las etapas más difíciles, también para quien haya podido haberse contagiado y tenido procesos de hospitalización duros o personas que llevan meses con un miedo grande grande tan metido profundo en el cuerpo que viene limitando muchísimo toda posibilidad de disfrute). Varias de las opiniones que se escucharon en el club hablaban de esto desde la vivencia en primera persona: de cómo el libro les estaba sirviendo para elaborar cosas o para poder abrir algunas heridas que no se estaban atreviendo a mirar, tratarlas suave, empezar a curar. Por eso añadir "sanador" a las otras tres palabras que para mí lo definen, consiguiendo este combo tan difícil de ser tierno, divertido, doloroso, sanador.

Para mí pensando en este comic... ha sido sobre todo algo parecido un abrazo. A esos abrazos que aún pueden darnos las historias-hogar, los libros-refugio. Y ya que tanto nos faltan otros abrazos estos meses... ¡cuánto se agradecen (muchomuchomucho) estos abrazos que nos llegan sin esperarlo así a través de las páginas de un libro!

Gracias por compartirnos este cómic, David. Espero leerte en muchos más.

Y gracias, claro, a la Librería La Sombra por estos descubrimientos en su club de lectura. Sois mi dealer favorito 😘😘😘 ¡y ojo porque pueden ser también el vuestro, claro! De hecho podéis comprarles COnviVIenDo 19 días aquí: https://www.librerialasombra.com/libro/conviviendo-19-dias_47336 (o también solo asomar a conocer su web). Aseguro que el momento publicitario no es por comisión ni nada similar, sino porque realmente esta librería, sus clubs de lectura, los vínculos que en ellos surgen... están poniendo colores bonitos a mis días. Y sí, la ñoñería es una personalidad y puede que sea (parte de) la mía, no regrets ;-)

Acabo con estos enlaces que pueden ser de interés (el "para saber más" de toda la vida, vamos):
- Libros de David en Goodreads: 
- COnviVIenDo en Goodreads: 
- El autor en redes sociales: 
- Sobre David, en modo jajajoso: 
- Y un video de la presentación online que hizo en diciembre de este comic, acompañado por Manuel Burque como maestro de ceremonias:


Y ahora sí que yap.

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sábado, diciembre 05, 2020

Leyendo... (XV): Cada corazón, un umbral (WOW)

CADA CORAZÓN, UN UMBRAL (de Seanan McGuire)
Edita RUNAS
Premios Hugo, Locus y Nébula 2017
⭐⭐⭐⭐⭐ (5/5)


Buah, me ha encantado TANTO. Lo leí por el club de lectura de La Sombra (librero del bien, librería fetén) y me ha reafirmado en que es una de las cosas más chulas de este año, ser parte de este club y estar descubriendo algunos títulos que probablemente me habría perdido si no.

En este en concreto, el punto de partida es ya la maravilla. ¿Qué pasa con todos esos niños, niñas y adolescentes que visitan mundos mágicos por seguir al conejo a través de su madriguera, traspasar una puerta mágica que nadie más ve, atravesar el espejo, llegar al mundo al otro lado del armario o del baúl en el desván...? No qué les pasa en esos mundos -esas son las historias que nos cuentan a menudo los libros-, sino qué les pasa AL VOLVER, cuando están de nuevo en este mundo sin magia en el que si hablan de lo que han vivido nadie va a creerles, aunque haya podido ser una experiencia super transformadora o de una duración de años que aquí fueran horas o días, porque el tiempo no tendría por qué transcurrir igual al otro lado -mientras Alicia vivía maravillas, aquí solo pasó una siesta de tiempo. ¿Cómo se adaptarían? ¿Qué diagnósticos recibirían, a qué etiqueta delirante reducirían toda su vivencia?

Para mí este libro que explora esto (y que inicia una saga que ahora quiero MUCHO seguir descubriendo), partiendo de una mujer que también tuvo la vivencia en su infancia y juventud de conocer otros mundos "imaginarios" y quedar después atrapada en este mundo "real" y decide crear un espacio seguro para otros como ella, donde sus vivencias no se cuestionen pero sí consigan pasar página o aceptar que difícilmente esa puerta volverá a abrirse, o convivir con la esperanza de que tal vez sí algún día quizá a lo mejor... pero sin poner en ese deseo tanto foco que no puedan disfrutar de nada de la vida que estén teniendo aquí. Un espacio que a esas familias que no pueden escuchar a sus hijos sin el continuo "eso no fue real", se les "venderá" como terapéutico, como sanatorio, como "intentaremos curarles, claro". Pero cuando lleguen a este internado, no hará falta seguir fingiendo, no poder ser ellos mismos... aquí se les cree, se sabe reales esas vivencias imaginarias para quienes entiendan las rigideces de este mundo como única posible: el resto, delirio, psicosis, trauma, mentira, invención para llamar la atención, huida, fuga de qué sé yo (aunque de la cero escucha sería una opción, la verdad).

Esto que cuento (que no desvela nada que no se sepa en las primeras páginas o en la contraportada del propio libro) es el punto de partida de un libro fantabuloso que además guarda dentro una historia de misterio con algunas escenas bastante crudas en medio de una historia que no sé si las pedía pero a mí me sorprendieron en el cambio de tono. Pero esa historia más de misterio en mi lectura y aun haciendo avanzar la trama, quedan bastante en segundo plano ante las posibilidades de desarrollo que presenta el punto de partida del libro, las relaciones que establecen los chavales que han estado en mundos muy diversos (cuando un mundo mágico te llama, habiendo tantos... te llama uno en concreto por algo en concreto), y el propio funcionamiento de esos mundos del que van compartiendo hilos (y que se amplía por lo visto en los sucesivos volúmenes).

Para mí, supongo que como siempre, por las mochilas que ya llevamos y el libro que ya somos cuando abrimos otro, este "Cada corazón, un umbral" tiene una lectura obvia desde la locura, desde esa falta de credibilidad y la puesta en duda constante que recibimos; la falta de espacios para compartir sobre nuestra locura, nuestras voces, nuestras ideas más o menos delirantes, nuestra quiebra cuando por distintas razones este mundo hostil nos daña, esta realidad dañina nos expulsa. Para la mayoría de las compañeras que compartieron impresiones en el club podía hacerse una lectura desde el crecimiento, el dejar atrás la infancia, la búsqueda del Yo, la construcción identitaria en la adolescencia, las despedidas de la inocencia o de las etapas vitales que ya vividas, no volverán.

Con una u otra interpretación, y seguramente muchas otras que se puedan hacer, me ha parecido un libro brillante, con algunos párrafos de enmarcar que abren reflexiones más allá (como las de cómo vivimos el silencio en las niñas y en los niños, cuál y por qué nos hace saltar alarmas y cuál damos por hecho y las consecuencias que eso podría tener bajo este paradigma). En fin. Super disfrutable si las premisas en que se basa no te echan para atrás por esa mezcla de fantasía y realidad, y más disfrutable aún -quizá- si tu propia percepción de lo real y lo imaginario no ha sido siempre compartida por todo tu entorno, con o sin etiqueta diagnóstica de por medio.

Y para una versión más resumida de mi opinión: ¡WOW! (Aunque igual esto debería ponerlo al principio, ¿no? Ains, mi sinsentido).


Puedes leer otras opiniones buscando la ficha del libro en Goodreads o esta reseña en La Nave Invisible. Y puedes comprarlo en Librería La Sombra (que te recomiendo conocer físicamente si vives en Madrid -están en la calle de San Pedro, 20, muy cerca del metro de Antón Martín y de los buses que pasan por la Castellana para llegar a Atocha-, pero si no puedes/quieres, también hacen envíos a domicilio comprándolo online)

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sábado, noviembre 07, 2020

Leyendo... (XIV): A veces mamá tiene truenos en la cabeza (¿y quién no?)

A VECES MAMÁ TIENE TRUENOS EN LA CABEZA
Bea Taboada (historia) y Dani Padrón (ilustraciones)
Ediciones Algar
⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ (5/5)

Este es un libro precioso que encontré por un video de YouTube y que recomiendo desde entonces. Una historia bellísima para peques (y más allá, de 0 a 99 años); sobre cómo las mamás son también imperfectas (como todas las personas), y sobre cómo en esa imperfección habrá a veces días de repetir comida, días de arrebujarse en el sillón tristonas, o días de dientes juntos y truenos en la cabeza. 

Pero esa misma mamá que a veces tiene truenos en la cabeza (y por truenos, lluvia o estrellas, ya cada una podemos entender lo que queramos o necesitemos, concretarlo en lo que queramos o necesitemos desde nuestra historia y vivencia personal -yo pienso en cosas relacionadas con mi vivencia de sufrimiento psíquico y psiquiatrización, y veo una lectura clara desde ahí), también es la persona amorosa que nos cuida e inventa juegos con los que divertirnos, que canta en el coche y nos cuenta historias de piratas, que nos abraza y besa y llena de color una tarde en la que los truenos o la lluvia se han replegado y lo que encontramos en la cabeza de mamá es el sol cálido o el arco iris brillante y colorido.

Y qué bien que podamos naturalizar que mamá, y cada persona con la que nos encontramos, y también cada una de nosotres, siendo peques o siendo mas mayores o siendo lo que dan en llamar "Adultos", podemos tener truenos en la cabeza, lluvia, estrellas, tormentas... y eso no nos hace dejar de ser valiosas, dejar de tener también tantos otros momentos en que lo que sale fácil es la risa y el disfrute. Qué bien poder ser ese Todo que ya somos sin tener que esconder bajo máscaras cada emoción que no es la más esperada o la mejor valorada socialmente.

A veces salir a que nos dé la lluvia en la cara es también un gran momento de placer. O ver esa lluvia repiquetear contra las ventanas, desde el sofá arrebujadas en una mantita con nuestros gatetes en el regazo. A veces, noches de dormir bajo las estrellas traen de regalo pedir deseos con cada estrella fugaz o dibujar constelaciones inventadas que nunca existieron ¿pero y si a lo mejor sí? Y otras veces la lluvia nos cala y molesta y resfría, claro; como el sol también a veces nos sofoca o quema. 

Y ya he vuelto a hacer una reseña en la que hablo más de mí que del libro porque no tengo remedio. Pero vaya, que ojalá quede retratado también lo cuidadoso, amoroso, realista y regalazo que me ha parecido que es este cuento. Mil gracias a los autores y también a la editorial que ha apostado porque podamos tener esta historia en nuestras estanterías.

Ficha del libro en GoodReads // El libro en la web de la editorial

Para consultar en la plataforma TodosTusLibros las librerías independientes en las que poder adquirirlo, acercándote personalmente o encargándolo online en esas librerías antes que en gigantes que destrozan los espacios culturales independientes y de proximidad: 

https://www.todostuslibros.com/libros/a-veces-mama-tiene-truenos-en-la-cabeza_978-84-9142-426-0

(Gracias por apoyar a tus librerías de confianza en cada barrio 💪)

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jueves, octubre 01, 2020

Leyendo... (XIII): Pájaros en la cabeza (o de cuentos infantiles imprescindibles y más que eso)

PÁJAROS EN LA CABEZA 
(Edita Picarona Libros infantiles)
⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ (5/5)

Este libro infantil maravillosísimo lo saqué de la biblioteca y lo disfruté tanto TANTO (qué maravillas estoy encontrando desde que me he dado permiso para ir a sacar libros de la zona infantil, aunque sean para leerlos YO) que luego me lo he terminado comprando. Además de tener unas ilustraciones preciosas, cuidadas; un color también bonito-bonito... me parece inmensamente necesario y valioso lo que nos cuenta. La autora nos comparte la historia de una niña a quien de un día para otro los pájaros le anidan en su cabeza y sus trinos y pío-píos incesantes apenas le dejan escuchar sus propios pensamientos... hasta que encuentra a otra niña que también convive con sus propios pájaros en la cabeza, y en su compañía encuentran maneras de hacer juntas para que esa bandada compartida no les sea un problema que las aísle y duela.

Además, aunque el cuento puede interpretarse también como el valor de la amistad y el apoyo mutuo ante preocupaciones o problemas o soledades que pueden darse desde nuestra infancia... para mí (seguramente desde mi vivencia loca) tiene una segunda interpretación maravillosa que cuadra perfectamente con la historia, entendiendo que las peques conviven con experiencias inusuales como la escucha de voces(*), algo que también puede asustar, no dejarte oír tus propios pensamientos, aislarte de otres... Y frente a lo que precisamente el apoyo mutuo, las redes de afectos, el compartir estas vivencias con tus iguales, puede ser una fascinante herramienta para enfrentar juntas las partes dolorosas de la vivencia... y hasta aprender a disfrutar de los cantos de esos pájaros en algunos momentos, ¿por qué no?

Para mí, un regalo estupendo de cuento infantil, un volumen imprescindible para bibliotecas, coles, ludotecas, escuelas libres... y en tus estanterías 🙂

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(*) Sobre esto, hay estudios que hablan de la frecuencia de la escucha de voces, también en niños... puede leerse info interesante sobre esto en el apartado "El estudio en niños y niñas que escuchan voces" en este artículo de la web Primera Vocal

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jueves, julio 02, 2020

Leyendo (XII): Lo que nos sale del útero (wow)

Lo que nos sale del útero 
(María Alonso Suárez)
⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ (5/5)

Wow, este libro. En una palabra para describirlo diría esa, solo wow. BOOM. O vínculos. O feminismos. O maternidades. O cuestionarse. O vida. Humores, amores. Y ya van muchas más de una palabra, claro.

Este es el primer libro de la autora (espero que de unos cuantos más que vengan). Es difícil que un solo libro, una novela, reúna tantas cosas chulas, diferentes muestras artísticas, todas logradas. Desde las fotografías iniciales con encuadres cotidianos que recuerdan a úteros; esos títulos de cada capítulo que por sí mismos te hacen un poema si los lees todos seguidos; la novela en sí, capítulo a capítulo, con un traslado del lenguaje oral al escrito que choca y a la vez, boom, ¿por qué no vamos a subvertir la estructura literaria, si queremos subvertir la Academia, las etiquetas relacionales, el eje locura/cordura, el amor romántico y la heteronormatividad, el mundo mismo y sus rigideces y estrecheces marcadas...? También las acuarreglas del final, pinturas con las que sigue hablando de úteros, vínculos, redes, vidas, tejer... con la misma sangre que le sale del útero. La falsa biografía de la autora ya en las últimas páginas (spoiler: no ha esperado a cumplir 50 para sacarnos carcajadas). Las recomendaciones feministas. Wow, insisto.

La historia que cuenta este libro tiene pilares que nos atraviesan vitalmente a muchas de nosotras. Entre esos ejes:

➡️ Vínculos, amores, amistades, tribu, etiquetas que aclaran o confunden, cajas rígidas, amores románticos y pasiones y daño y relaciones de poder que no vemos, o que sí pero no señalamos, o que también, pero nos lo vuelven en contra, que menudas histéricas somos...
➡️ Maternidades, y sí y no y vuelta a empezar, y embarazos que no llegan, y procesos de fecundación asistida con dudas feministas de por medio, y con costes-precios ¿asumible/inasumible? -no solo económico pero también-; y si será demasiado tarde, o implicará X renuncias, y por qué querer ser madre y por qué elegir no serlo, y con quién o entre cuántas emprender ese viaje, sea cual sea de ellos...
➡️ Locura, poder y abusos de poder. Estar loca como insulto para acallar a las mujeres, estar locas como realidad que nos pone en riesgo de ver vulnerados nuestros derechos, estar loca como identidad en los activismos que se reapropian la palabra. Ser profesional de salud mental siendo consciente del daño que casi siempre multiplican los propios profesionales, del propio daño dentro, de las grietas en el sistema que ojalá lo derrumben. Cuestionarse dónde estar y dónde sumar, si desde dentro, en los márgenes, en todas partes.
➡️ Feminismo, feminismos como proceso personal y colectivo, las gafas violetas que nos cambian la mirada cuando por fin nos las ponemos. Ser buena, mala o regular feminista; qué hacer con los feministos; esperanza y desesperanzas en los hombres que se revisan y no, y sí y menos mal que sí. Sororidad como fuente, como estrategia, como herramienta, aprendizaje y regalo. Humores y amores también como fuente, estrategia, herramienta, aprendizaje y regalo.

El libro camina por todos esos lugares y más. En algunas páginas, carcajadas; en otras, ojos empañados. En otras más, referencias sobre otros libros, o docus, o autores y autoras de los que ahora me apetece buscar. Otras páginas del libro, muchas, te devuelven un reflejo: relaciones de maltrato, sostenerse entre amigas, el tic-tac del reloj biológico, dolores corporales gritando heridas biográficas que te niegas, un grupo de terapia, otra amiga embarazada (¿y yo, y yo qué?), tejer redes, construir amores, habitar el mundo de otra forma, hacerlo cambiar al habitarlo distinto. Reír, llorar, emocionarse, tocar, cuidarnos, disfrutar, defendernos. Poner un "juntas" detrás (¡y delante!) de cada uno de esos verbos. Tejer-tejer-tejer.

He disfrutado infinito y más allá de este libro. Os lo regalaría a tantas. Ojalá os lo podáis regalar, a vosotras, entre vosotras. Ojalá pronto en bibliotecas públicas, de centros sociales, en clubs de lectura, en charlas y mesas redondas y debates y jornadas sobre feminismos, amores, vínculos, maternidades, locuras. Ojalá un recorrido largo-largo para este libro-tesoro.

(No pretendo ser objetiva en ninguna de las reseñas que voy haciendo por aquí, en todas comparto impresiones y sensaciones 100% subjetivas, personales, intransferibles... En esta, por supuesto también, y entre esas sensaciones está también el orgullo y la alegría por el vínculo bonito y los caminos que he compartido con María, la autora -y un último ojalá: ojalá que estén muchos más viajes juntas por venir).

(María leyendo un extracto del libro)

Para comprar LO QUE NOS SALE DEL ÚTERO en TodosTusLibros, plataforma de librerías independientes 

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martes, junio 30, 2020

Leyendo... (XI): Tristeza. Manual de Usuario (¿y si te perdiésemos el miedo?)

Portada de "Tristeza. Manual de usuario", de Eva Eland

Tristeza. Manual de usuario (por Eva Eland
⭐⭐⭐⭐⭐ (5/5) 

En este precioso cuento infantil, la autora Eva Eland construye con sencillez una metáfora para todos los públicos sobre la presencia de la tristeza entre nuestras emociones, un sentimiento que en nuestra cultura tenemos tendencia a ocultar y negar (como otras emociones que consideramos "negativas") pero que sin duda es también parte de nuestras vidas. 

En un mundo que parece exigirnos productividad y felicidad 24/7, es un soplo de aire fresco encontrar esta pequeña y tierna historia que habla de poder dejar de ignorar nuestro dolor y tristeza, de darle un espacio y de que si empezamos a prestarle atención, aceptarla, abrirle la puerta y conocerla; a escucharla para saber qué tiene que decirnos... quizá entonces podamos dejar de temerla, no sentirla más como un tsunami invasor que nos arrasa, dobla y vence.

El dibujo tierno, limpio, suave; los colores en blanco y negro y de un verde claro para la tristeza dibujada en otra figura que necesita saberse bienvenida (no temida ni escondida) para poder seguir su camino; el texto, apenas una frase de pocas palabras en cada par de páginas... todo se engarza a la perfección en esta pequeña historia. He disfrutado mucho del cuento, es de esas joyas chiquitas que una vez leído de la biblioteca u online, quieres intentar sumar físicamente a tu librería personal y poder volver a siempre que quieras (o quizá cuando llame la tristeza a mi puerta, para leerlo juntas). 
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sábado, junio 13, 2020

Respira (there is still hope)


MAYAHUEL: "Círculo de maguey", Diosa del maguey pulquero. En la mitología nahua-mexica formó parte de las diosas relacionadas a la tierra, la fertilidad y la maternidad, y fue protectora del parto. Como diosa lunar se le representa con 400 pechos para amamantar a los humanos con su pulque y con una planta de maguey en floración. Así, fue ella la inventora del proceso para obtener el pulque del maguey, bebida ritual que se ofrendaba a los dioses. Para las mujeres que nacían en el signo que presidía, Ometochtli, Dos Conejo, había malas predicciones. Se le asoció con el conejo porque ese roedor, que es muy prolífico, suele hacer madrigueras debajo de los magueyes.

(Extraído del Cuaderno para iluminar Dioses Mexicas, de Corinna Rodrigo Enríquez)


Respira.

Elige un dibujo del cuaderno.

Respira.

Elige un color del estuche.

Respira.

Colorea un huequito.

Respira.

Mira la hoja.

Respira.

Colorea otro huequito.

Respira.

Elige otro color.

Respira.

Colorea más huequitos.

Respira.

Mira la hoja.

Respira.

Lee la historia de esta Diosa.

Respira.

Colorea.

Respira.

Retoca.

Respira.

Recuerda.

Respira.

Respira.

Respira.

Hazte un pequeño círculo mental de calma en el que puedas no pensar, no cuestionar, no juzgar ni juzgarte, no hacer. Date cuenta de que este párrafo parece escrito por una practicante de yoga y/o mindfullness poseída por Paulo Coelho.

Reniega de ti.

Ríete de la ironía.

Retoca (al menos habías escrito mal mindfulness, poniéndole doble ele... aún queda esperanza).


Respira.

Ríete.

Respira.

Ríe.

Respira.

(son)Ríe.

Respira.

Respira.

Respira...

(...y deja de escribir)

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lunes, octubre 14, 2019

Jugando al periodismo años antes de NO llegar a serlo (III): En octubre y siempre, leamos a más mujeres (también a las psiquiatrizadas)


Artista: Victoria Ying

Hoy 15 de octubre celebramos en nuestro territorio el Día de las Escritoras. Para una fecha como esta un año atrás escribí este texto para la revista Pikara Magazine (que si no conocéis, estáis tardando), y lo recupero hoy para el blog junto con la recomendación fuerte fuerte de que buceeis en el resto de sus contenidos (y en concreto, si queréis encontrar recomendaciones de productos culturales chulísimos aprovechando este Día de las Escritoras o la iniciativa del #LeoAutorasOct, os sumerjáis de lleno en su sección "Ficciones"). Y aquí va el texto que me publicaron el pasado año sobre el porqué de la decisión de leer a más mujeres, y por qué también a las locas, las psiquiatrizadas, para saber de nuestra historia a través de nuestras propias voces y narrativas. El original en la web de Pikara Magazine, podéis leerlo desde este enlace:

En octubre y siempre, leamos a más mujeres (también a las psiquiatrizadas)


Aprovechamos la confluencia entre el Día Mundial de la Salud Mental y el Día de las Escritoras para ampliar referentes de autoras que conviven o convivieron con gran sufrimiento psíquico, y eligieron compartir algunas de sus vivencias en distintas obras literarias.

Dos fechas planeaban sobre mí a la hora de proponer este artículo a Pikara Magazine. La primera es que durante todo octubre, con motivo de que el día 15 es el Día de las Escritoras (sí, con A) hay iniciativas para visibilizar, recomendar, descubrir, leer… a autoras mujeres. La segunda es que también en este octubre se hablará con frecuencia de salud mental debido a otra fecha marcada en el calendario: hoy, día 10 de octubre, como Día de la Salud Mental.

Quizá no conozcáis la primera iniciativa, dado que solo lleva un par de años desde que se puso en marcha en España, a instancias de la Biblioteca Nacional. No hay sorpresa si digo que, como en tantas profesiones, la literatura escrita por mujeres ha sido invisibilizada (por activa y por pasiva). En prácticamente todos los géneros se edita menos a mujeres, a quienes a su vez se da menor difusión en medios y en las propias librerías, lo que origina que se vendan menos… y ya tenemos la pescadilla que se muerde la cola: muchas editoriales se escudarán después en esas hipotéticas futuras menores cifras de ventas para, en efecto, editar menos libros de autoras.

La escritora Iria G. Parente publicaba en su Facebook el Día de las Escritoras de 2016, el mismo año que se puso en marcha esta iniciativa, el recuento que había hecho de los títulos que había encontrado en las mesas de novedades de una cadena de librerías, repartidos según el género de su autor o autora. Contó 782 títulos destacados, de los cuales 251 estaban escritos por mujeres. La proporción ya es alarmante, pero además desglosando por temáticas:


  • En ciencia ficción y fantasía las escritoras solo eran autoras de 8 de los 107 libros expuestos;
  • En novela histórica, 9 de los 68 libros destacados eran de mujeres;
  • En novela negra había 22 autoras de entre 100 libros expuestos;
  • En terror, solo 1 de 36 libros lo había escrito una mujer;
  • Únicamente en literatura juvenil (donde 42 de 70 títulos eran de mujeres) y en romántica (donde había una clara ausencia de hombres, siendo solo 2 de los 77 libros expuestos escritos por varones) las mujeres no estaban claramente ausentes de la creación de esas historias. Que la literatura romántica y la juvenil, donde sí hay abundante presencia de mujeres escribiendo, sean también dos géneros poco valorados y a menudo considerados de menor calidad, ¿será casualidad?


Muchas comprobamos ese año que el desequilibrio del que hablaba Iria se reproducía en nuestras estanterías en casa (y probablemente en muchas de las vuestras, también las que -como yo-, creíamos que la brecha no sería tal porque “no valoro el género del autor, leo los libros que me interesan o llaman la atención sin discriminar a nadie, nunca me echaría atrás leer un libro solo porque el autor sea una mujer”). Yo he estado ahí y no pensaba que el desequilibrio a favor de los escritores hombres sería tal en mi estantería. ¡Si soy feminista! ¡Si leo mucho! ¡Si nunca diría “ah, no, este mejor no me lo llevo, que es de una chica”! Y siendo verdad los tres factores, ahora creo que si no hacemos un esfuerzo consciente por fijarnos en si los autores de los libros que leemos son hombres o mujeres, y de hecho, si no empezamos a buscar y priorizar mujeres… estaremos de facto haciendo lo contrario, priorizando hombres (porque se priorizan solos: ¡es el mercado, amigos!). Y continuaríamos perdiéndonos muchísimas historias interesantísimas escritas por mujeres que pasamos por alto. De hecho, una vez que nuestras lecturas tengan autorías diversas en cuanto a género, el siguiente paso casi natural es que las escritoras escogidas (y escritores si lo deseamos, yo no los he desterrado tampoco de mis lecturas) también vayan ampliando su diversidad en más áreas… ¿cuánto de lo que leemos está escrito por personas no blancas, no cis, no heterosexuales, de orígenes no norteamericanos o europeos, escritos originalmente en una lengua no hegemónica?

Desde 2016 se han multiplicado las iniciativas que buscan promover la creación de las mujeres, que las conozcamos, disfrutemos, recomendemos, compremos, las cojamos (¡y pidamos!) en nuestras bibliotecas, las leamos. Por citar solo algunas de ellas, La nave invisible está haciendo un trabajo enorme en la difusión de la ciencia ficción, el terror y la fantasía en femenino; muchas ilustradoras y autoras de cómic se han agrupado en el colectivo Autoras de Cómic; surgen editoriales apostando claramente por autoras tanto en antologías (como Alucinadas, Terroríficas…) como a nivel de publicación individual; hay múltiples clubs de lectura feministas en cada vez más y más ciudades (como el de La tribu, con presencia en municipios como Logroño, Elche, Sevilla, Murcia, Toledo y más…; o los de las librerías Mujeres & Compañía en Madrid, Katakrak en Pamplona…; y otros impulsados desde diferentes centros sociales y colectivos feministas); hay también encuentros como el reciente AnsibleFest, de ciencia ficción feminista, donde pudimos disfrutar de reflexiones compartidas sobre el género, con una perspectiva no muy presente en festivales o encuentros literarios (por si queréis echar un vistazo, hay gente que ha compartido lo vivido en el Ansible en crónicas como esta). También de cara a lo que comentaba de incluir diversidad, es interesante el proyecto de Ernesto Filardi “200 países, 200 libros”, hecho con el modelo que ya había recogido previamente la autora británica Ann Morgan.

En redes sociales la iniciativa se traduce en un hashtag propio para usar durante todo el mes de octubre (#LeoAutorasOct) donde encontrar y hacer vuestras propias recomendaciones de lecturas escritas por mujeres y así sumar vuestro propio grano de arena a esta montañita. También podéis buscar con #DíaDeLasEscritoras cuáles son las actividades programadas en bibliotecas, espacios sociales y culturales, etc… con motivo de la fecha.

Además, este año quiero que mi aportación concreta en este mes tenga que ver con el segundo tema del que se estará oyendo hablar estos días. Para distintas entidades e instituciones, octubre es el “mes de la salud mental”, ya que el día 10 es el que la Organización Mundial de la Salud definió como Día Mundial de la Salud Mental. Sin embargo, muchas personas psiquiatrizadas nos encontramos con que en este día no nos sentimos representadas en los discursos institucionales, que siguen marcándose a menudo desde otros lugares (familiares, profesionales…) sin realmente pararse a escucharnos como protagonistas que deberíamos ser de estas fechas (y ya que estamos, de nuestras propias vidas, cosa que tampoco se respeta). Tenemos un día de la salud mental bastante despolitizado, lleno de frases aparentemente bienintencionadas sobre inclusión y no al estigma mientras seguimos sin abordar las enormes violencias del sistema psiquiátrico, los malos tratos, los silencios cómplices ante los abusos, las incapacitaciones, la sobremedicación y tanto y tanto que sigue pendiente. Muchas no entendemos qué se celebra cuando el día 10 y cada día del mes de octubre, como todos los demás del año, seguirá aún habiendo decenas de personas atadas a las camas con correas en las unidades de ingreso de psiquiatría, a pesar de la existencia de campañas intentando acabar con esta práctica (como la que se recoge en la web 0contenciones.org). Mientras nuestros cuerpos se atan y nuestras voces se acallan, estamos más ante un Día de la Insensibilidad Mental que otra cosa, como escribieron desde el colectivo LoComún el pasado año.

Con esa idea de aunar ambos conceptos, no acallar nuestras voces y visibilizar escritoras mujeres, comparto un pequeño listado de algunas autoras psiquiatrizadas o que conviven o convivieron con gran sufrimiento psíquico, y eligieron compartir algunas de sus vivencias en distintas obras literarias. Doy solo alguna pincelada sobre cada una con el deseo de que sigáis investigando por vuestra cuenta y que, este octubre y siempre, nos acerquemos a la creación hecha por mujeres y, también, al arte creado por personas locas y neurodivergentes. Que dejen de hablar siempre en nuestro lugar; que dejen de usurpar nuestras voces.


  • Anne Sexton: En su poema Alabanza a mi útero (recogido en Poemas de amor, publicado en 1969) escribió «En mi interior todos son un pájaro. / Estoy batiendo todas mis alas. / Querían cortarte / pero no lo harán. / Decían que estabas desmesuradamente hueco / pero no lo estás. / Decían que te encontrabas mortalmente enfermo / y se equivocaron. / Como colegiala cantas. / No estás roto». Ganó el Pulitzer de poesía con Vive o Muere (publicado en 1966), en donde compartió textos como «A los seis años / vivía en un cementerio lleno de muñecas, / eludiéndome a mí misma, / a mi cuerpo —el sospechoso / de esta morada grotesca. / Todo el día encerrada en mi cuarto tras rejas, / una celda. / Fui el exilio / sentado todo el día en un nudo.»


  • Charlotte Perkins Gilman: La escritora feminista, autora de novelas como Matriarcadia (Herland en original) también escribió el relato El papel amarillo (The Yellow Wallpaper). Al publicarse en 1891 fue muy criticado porque, dijeron, la narración del confinamiento sufrido por una mujer por su depresión era tan dura que quien la leyera podía enloquecer a su vez. Perkins Gilman explicó en una carta pública posterior que muchas de las cosas que había narrado en el relato tenía que ver con su propia historia y las directrices médicas que ella y tantas mujeres de su época habían recibido ante su sufrimiento psíquico intenso: no salir de casa si podía evitarse y no volver a tocar una pluma, lápiz o pincel en su vida. «No pretendía enloquecer a la gente sino salvar a la gente de enloquecer, y funcionó», dejaría escrito. (En 2017 la editorial La Bestia Negra publicó una edición bilingüe inglés-castellano del relato que incluye esa carta pública posterior).


  • Donna Williams / Polly Samuel: Esta artista con múltiples facetas (escritora, pintora, guionista, compositora…) ha publicado varios libros donde habla de su vivencia tras recibir múltiples diagnósticos psiquiátricos desde muy pequeña. Formando parte del activismo autista, ha escrito varios libros de memorias que denomina auti-biografías (también usa la palabra artism para definirse uniendo las voces inglesas para artista y autismo). En castellano encontramos editado su libro Alguien en algún lugar y Nadie en ningún lugar. En 2017 murió de cáncer, habiendo dejado escritos muchos textos que pueden cambiar el imaginario común ante lo neurotípico y lo neurodivergente; y también ayudarnos a las alistas -personas no autistas- a cambiar comportamientos muchas veces dañinos en nuestra relación con personas autistas.


  • Ellen Forney: Esta dibujante nacida en 1968 decidió compartir en la novela gráfica Majareta. Manía, depresión, Miguel Ángel y yo (originalmente publicada en 2012 con el título de Marbles: Mania, Depression, Michelangelo, and Me: A Graphic Memoir) parte de sus vivencias, miedos, contradicciones… cuando fue diagnosticada con bipolaridad. Este año se ha editado otro libro suyo aún sin traducir al castellano (Rock Steady: Brilliant Advice from My Bipolar Life) en el que también comparte herramientas y consejos que a ella le han resultado útiles en su proceso personal. Actualiza información sobre sus trabajos y presentaciones en su web.


  • Janet Frame: A la escritora neozelandesa le habían programado su lobotomía durante un ingreso psiquiátrico en los años 50 (después de haber recibido ya múltiples electroshocks) cuando el proceso se detuvo al resultar ganadora de un premio literario. En sus novelas, poemas, relatos y memorias habló a menudo de emociones intensas reflejando su propio interior. Los tres tomos de sus memorias los llevó Jane Campion al cine con el título del segundo volumen, Un ángel en mi mesa. En Nueva Zelanda se la reconoce como una de sus más grandes escritoras, a pesar de que nadie se responsabilizó del maltrato sufrido en el sistema psiquiátrico y se excusaron en un error de diagnóstico para explicar que el caso de esquizofrenia que daban por perdido escribiera después obras memorables (aludir a “falsos positivos” continúa siendo lamentablemente habitual porque hay quien no concibe que un gran sufrimiento psíquico, delirios, psicosis… pueden coexistir con talento, capacidad de expresión, de trabajo).


  • Hersilie Rouy: Fue una pianista francesa del siglo XIX que pasó años encerrada en manicomios, desde donde intentó denunciar constantemente que su encierro no tuvo nunca una motivación médica. Cuando recuperó su libertad casi quince años después, escribió Mémoires d’une aliénée (editada en castellano como Yo no soy la señorita Chevalier. Memorias de una loca). En el libro relataba la situación de maltrato vivida y cómo para los médicos su reafirmación en que su encierro era injusto era otra prueba más de su locura, en un círculo vicioso sin salida. Dedicó muchos esfuerzos a divulgar el resto de su vida los abusos que permitía la ley francesa facilitando los internamientos arbitrarios.


  • Kabi Nagata: Esta autora japonesa actual empezó publicando sus mangas en 2016 en formato de webcómic y la buena acogida hizo que las editoriales se interesaran enseguida. En castellano se ha editado su manga Mi experiencia lesbiana con la soledad, libro en el que generosamente deja que nos asomemos a su compleja inadaptación a una sociedad rígida en la que no encuentra lugar. Comparte su deseo y a la vez dificultades en la relación con otros; su necesidad y también en paralelo, su rechazo hacia el contacto físico, sus episodios de autolesión y depresivos; parte de su historia de vida, en la que la propia supervivencia es un esfuerzo cotidiano. Estas últimas semanas la misma editorial ha editado su Diario de Intercambio (conmigo misma).


  • Sarah Kane: Nacida en 1971, parte de la crítica recibió con fuerte rechazo las primeras obras de teatro de esta dramaturga inglesa (Blasted, por ejemplo, fue tildada de asquerosa, obscena, violenta… en su estreno en Londres en 1995). Afortunadamente, siguió escribiendo obras en las que la ansiedad, el dolor, la angustia, la soledad y las violencias y desequilibrios de poder seguirían teniendo un papel principal. En Cleansed denunció las violencias de un sistema psiquiátrico que conocía demasiado bien y de primera mano. Mientras sus obras se traducían e interpretaban en cada vez más ciudades, ella siguió ingresando en psiquiatría, aunque también creando. Su última obra fue Psicosis 4:48; y todas ellas se han recogido en distintas ediciones de su dramaturgia completa.


En el listado no he incluido algunos nombres que probablemente son de los primeros en los que pensamos muchas cuando hablamos de escritoras psiquiatrizadas o que convivieron con gran sufrimiento psíquico (Alfonsina Storni, Alejandra Pizarnik, Emily Dickinson, Sylvia Plath, Virginia Woolf…); tampoco otras autoras actuales cuyas obras sólo están aún en inglés aunque espero que sean traducidas al castellano (como My heart Is An Autumn Garage, de Anne Theriault; A Begginer’s Guide To Losing Your Mind, de Emily Reynolds; Emily’s Voices, de Emily Knoll; Call Me Crazy: Stories From The Mad Movement, de Irit Shimrat…); ni algunas que ya han tenido espacio en otros artículos en Pikara, como Leonora Carrington y Unica Zürn, o Christine Lavant. Por supuesto hay otras muchas mujeres escritoras publicadas que podrían haber estado incluidas también en el artículo y de las que podremos quizá hablar en otra ocasión futura: Alda Merini, Alice James, Carmen Laforet, Cristina Martín / Princesa Inca, Jane Bowles, Jeanette Winterson, Jenny Lawson, Kate Millet, Lou Lubie, Maite Mutuberria, María Castrejón, May González, Miriam Beizana, Rosa del Hoyo, Roxane Gay, Susanna Kaysen, Temple Grandin, Zelda Fitzgerald y muchas, muchas más.

Las mujeres, obviamente también las mujeres que convivimos con sufrimiento psíquico de cierta intensidad, las que hemos sido psiquiatrizadas, etiquetadas, diagnosticadas… no compartimos una única mirada. Precisamente leyendo a más mujeres accedemos a montones de voces plurales que nos estamos perdiendo; y leer más narrativa loca o creada desde la experiencia en primera persona tiene el mismo sentido de desamordazar tantas voces y sentires silenciados. En las escritoras del listado (incompleto, por supuesto, y que espero poder enriquecer con más autoras que conozcáis quienes lo leáis) habrá discursos distintos y vivencias diferentes también en cuanto al sufrimiento psíquico. Ojalá sirva este texto para asomarnos a sus creaciones desde la puesta en valor de la escritura de mujeres y también desde las ganas de que las personas locas construyamos nuestras propias narrativas -y sean escuchadas, leídas, compartidas-.

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